Los exportadores chilenos de paltas (aguacates) perderán millones de dólares por el cierre patronal de 29 puertos de la costa del Pacífico de Estados Unidos, informaron cultivadores locales este domingo.
Unas 300,000 cajas de la fruta enviadas desde el país sudamericano están en bodegas de buques que esperan desembarcar en los terminales paralizados por el conflicto, que enfrenta a patronales marítimas y sindicatos de estibadores.
La palta chilena tiene como destino preferente la zona de California (sureste), donde se vende entre 22 y 24 dólares la caja, con un volumen de 30,000 cajas diarias, precisó Santiago Matta, director de la Asociación de Agricultores del valle de Quillota, al norte del puerto de Valparaíso y a unos 80 km al nororiente de Santiago.
En este momento, tras más de una semana de huelga, no hay paltas chilenas disponibles en el mercado estadounidense, señalo Matta a la prensa.
En la incertidumbre, los huertos de Quillota, responsables del 70% del cultivo nacional de la fruta, han suspendido la cosecha y enfrentan el peligro adicional de que una sobreoferta en el país, por la interrupción de la venta a Estados Unidos, lance a la baja los precios domésticos, dijo el dirigente.
En el recién clausurado periodo de exportación de frutas de Chile (el mayor proveedor del hemisferio sur del mundo), el país remesó 5.3 millones de cajas de paltas a la costa oeste de Estados Unidos y 360,000 a terminales del litoral este. Otras 110,000 fueron a Europa y el resto de América Latina.
La exportación frutícola chilena, de más de 175 millones de cajas por temporada, reporta alrededor de 600 millones de dólares anuales.
Sin embargo, Devlin reconoció que con casi 30 acuerdos en la región, “hay menos transparencia en el sistema de comercio internacional, y uno debe consultar muchos libros para averiguar las reglas y regulaciones”.