La cadena de parques de atracciones Six Flags se acogió este fin de semana al "Capítulo 11" de la ley de bancarrotas de Estados Unidos tras acumular una deuda de 2.400 millones de dólares, informa ayer la prensa local.
La citada ley de bancarrotas da tiempo a una empresa para reestructurarse, protegida temporalmente de sus acreedores, con la esperanza de sobrevivir.
La solicitud de protección por bancarrota, que según la cadena CNN se produjo el sábado, no afectará las operaciones de los 20 parques de la compañía en Estados Unidos, México y Canadá.
"Esta reestructuración no tendrá impacto en las familias que visitan nuestros parques, no notarán la más mínima diferencia", dijo la portavoz de Six Flags, Sandra Daniels, en declaraciones que recoge la cadena de televisión estadounidense. El presidente de la compañía, Mark Shapiro, informó en una misiva electrónica dirigida a los empleados que Six Flags "no puede refinanciar su deuda en estos mercados financieros". "Este proceso es estrictamente una reestructuración financiera de nuestra deuda y es así como deberíamos de verla", dijo Shapiro.