Economía

Partido de Lula y el FMI frente a frente por primera vez


El Partido de los Trabajadores de Luiz Inácio Lula da Silva, un viejo adversario del Fondo Monetario Internacional (FMI), recibirá esta semana a una misión de ese organismo para el primer contacto desde que el líder socialista fue elegido presidente de Brasil.
Será también la primera vez que miembros del partido de Lula se sentarán en una misma mesa con representantes del FMI, al que, en una época, el ex líder sindical le achacaba la culpa de serios problemas económicos y sociales brasileños y de América Latina en general.
Elegido presidente el pasado 27 de octubre con un 61 por ciento de los votos, el Lula de hoy ya no exige romper las relaciones con el FMI, como defendió a lo largo de casi toda su vida política.
Por el contrario, ha reconocido que la ayuda financiera de ese organismo será fundamental en su gobierno y también que todos los compromisos internacionales de Brasil -incluyendo una deuda pública que suma casi 300.000 millones de dólares- serán honrados durante su gestión, que comenzará el 1 de enero.
"Para ambas partes, estos encuentros serán una especie de primer reconocimiento del terreno, para saber con qué deberán lidiar de aquí en adelante", consideró el director de Mercado de Capitales del Dresdner Bank, Daniel Gleizer. Según el experto, lo más importante será "que se puedan sentar las bases de una confianza mutua".
Uno de los asuntos que estará sobre la mesa de las reuniones, en las que también participarán miembros del actual gobierno brasileño, es un desembolso de 3.000 millones de dólares que está previsto para diciembre próximo. Ese dinero forma parte de un acuerdo firmado en septiembre pasado, mediante el cual el FMI puso a disposición de Brasil un préstamo por 30.000 millones de dólares, de los que el país ya ha retirado otros 3.000 millones.
En el que será el primer encuentro entre miembros del PT y del FMI, los dos viejos adversarios estudiarán las futuras relaciones, incluidas las condiciones para el desembolso de los 24.000 millones de dólares restantes, que deberá ocurrir a lo largo del año próximo, el primero de Lula en el poder.
Fuentes oficiales sostienen que "no habrá ningún problema" para que Brasil reciba en diciembre esos 3.000 millones de dólares, pues el gobierno del presidente saliente, Fernando Henrique Cardoso, ha cumplido con todas las metas previstas en el acuerdo.
Una de ellas, la principal según el FMI, era que el sector público tuviera un superávit primario equivalente al 3.8% del Producto Interno Bruto (PIB), meta que, hasta ahora, ha sido superada en dos puntos porcentuales. "Habrá que mantenerse así hasta diciembre, pero no habrá ningún problema para eso. Las cuentas están bien", aseguró el director de Asesoría Económica del Ministerio de Hacienda, Arno Meyer.
El coordinador del equipo de transición, Antonio Palocci, sostiene que Lula no pretende que haya revisiones del acuerdo con el FMI ni tampoco de las metas. "No podemos crear inseguridad en este momento, que requiere de mucha calma y tranquilidad. Lo importante de las primeras reuniones con el FMI es que cada parte escuche lo que tiene para decir la otra", declaró a los periodistas.


fecha edicion
old id
105498
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América