El secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson, dijo ayer que a Estados Unidos le interesa tener un dólar fuerte y señaló que los sólidos fundamentos económicos del país acabarán por reflejarse en el valor del billete verde.
La divisa estadounidense marcó ayer un nuevo mínimo frente al euro y el franco suizo, cayó a los niveles más bajos frente al yen japonés desde noviembre de 1995 y se cotizaba a los niveles más bajos desde diciembre frente a la libra esterlina.
El movimiento refleja, en parte, el temor de los inversores a que EE.UU. se adentre en una recesión.
Pese a eso, Paulson insistió en que "los fundamentos a largo plazo son sólidos" y dijo creer que "eso se reflejará en la moneda".