El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, aconsejó ayer a los gobiernos de los países emergentes que tomen medidas contra la crisis financiera porque no son inmunes a sus efectos.
Paulson reconoció, en un discurso ante el Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC, en inglés), el principal órgano directivo del FMI, que las naciones en desarrollo han mejorado sus bases económicas.
No obstante, advirtió de que "los mercados emergentes no son inmunes a las tensiones financieras globales" y sus gobiernos deberían tomar medidas para reforzar su fortaleza económica y garantizar la salud del sistema financiero.
En su discurso, Paulson admitió la gravedad de los problemas a los que se enfrenta el mundo.
"Los riesgos que amenazan al entorno económico global son los más graves y difíciles de la memoria reciente", dijo.
El secretario del Tesoro señaló que la reciente intensificación de la turbulencia financiera -no mencionó nunca la palabra "crisis"- ha causado una "reacción en cadena" y ha hecho que empresas no vinculadas con el sector bancario tengan dificultades para financiar sus operaciones normales.
"Estos acontecimientos extraordinarios requieren una respuesta global y autoridades financieras de todo el mundo colaboran, con acciones individuales y colectivas, cuando es necesario, para responder a estos desafíos", remarcó e funcionario.
En su discurso, también instó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a vigilar con especial atención los desequilibrios en las tasas cambiarias.
Pidió a la organización "hacer juicios de valor difíciles" sobre el tema y comunicarlos "claramente".