El Consejo de Estado chino (Ejecutivo) aprobó un plan de choque para ayudar a las pequeñas y medianas empresas del país a que afronten los graves problemas de falta de crédito que sufren muchas de ellas, informó la agencia oficial Xinhua.
El plan incluye apoyos financieros y fiscales, y así por ejemplo ordena a los bancos que aumenten los créditos para los pequeños negocios, ya que en los últimos meses muchas entidades han rechazado prestar a las pymes, optando por firmas estatales de mayor tamaño.
Según el Consejo de Estado, los créditos a las pequeñas empresas deberán aumentar en un porcentaje igual o superior a la media de crecimiento de los préstamos nacionales.
Además, se prohíbe a los bancos cobrar tasas de administración, de asesoramiento financiero y otras "cuotas no razonables" a las pymes, según la orden del Ejecutivo presidido por el primer ministro Wen Jiabao. Por otro lado, el actual coeficiente de caja de los bancos chinos (un 21% de los depósitos de las entidades no puede utilizarse en créditos) podría descender en el caso de pequeñas instituciones financieras cuyos préstamos suelen estar más dirigidos a las pymes.
Las medidas se toman a raíz de los crecientes problemas que las pymes chinas están encontrando para proseguir sus negocios, un efecto secundario de las estrictas medidas de contención de la economía que el Gobierno chino ha tomado este año para reducir la fuerte inflación (del 6.2% en agosto).