China defendió ayer sus inversiones agrícolas en América Latina y en África y aseguró que no tiene planes de comprar terrenos en ninguno de los dos continentes, en respuesta a informes que indican que estas compras pueden aumentar la pobreza o desatar un problema de soberanía.
“En cuanto a la compra de China de tierras en África o América Latina, creo que esas acusaciones no tienen fundamento. China mantiene el principio de autosuficiencia en su alimentación y no tiene planes de comprar terrenos en África o América Latina”, aseguró ayer Hong Lei, portavoz de la cancillería china.
La organización internacional dedicada a la erradicación de la pobreza Oxfam, con sede en Londres, publicó ayer el informe “Tierra y Poder”, en el que alerta de que la compra masiva de tierras por parte de empresas internacionales está sumiendo en la pobreza a miles de personas vulnerables que son desalojadas en países pobres.
China es uno de los países que más tierras arrienda en continentes como Latinoamérica y África, y aunque el informe de Oxfam no lo menciona directamente, en los últimos meses economistas y académicos alertan sobre el peligro de riesgo soberano por la compra china de terrenos.
Según Deloitte, la inversión china en Latinoamérica llegó a los $15,600 millones entre mayo de 2010 y mayo de 2011, tres veces más que el año pasado debido al arriendo de suelos, de los que un 60% fueron destinados a Brasil y un 40% a Argentina.
En agosto, la empresa Heilongjiang Beidahuang State Farms Bussines anunció una inversión de $1500 millones para cultivar 330,000 hectáreas de tierra en la Patagonia con maíz, trigo, cebada, soja, cebolla, papa, frutas secas y vides.