El Gobierno de China se pronunció ayer sobre las movilizaciones por el 15 de octubre (15-O) que se produjeron en cientos de ciudades de todo el mundo, excepto en su territorio, al pedir una reflexión sobre este movimiento en protesta por la responsabilidad de los bancos en la crisis financiera global.
"Se han producido reflexiones y comentarios sobre este movimiento. Creemos que esta reflexión puede conducir a un desarrollo sólido y estable de la economía global", señaló ayer en rueda de prensa un portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores.
"Hemos seguido los recientes acontecimientos sobre el movimiento. Por supuesto, hay problemas que merecen la pena ser ponderados", indicó a los periodistas el portavoz Liu Weimin.