El ministro de Economía de Ecuador, Jorge Gallardo, advirtió que la reforma para bajar los aranceles que el gobierno pretende enviar al congreso en julio, está en peligro si no se aprueba un alza al Impuesto de Valor Agregado (IVA).
El congreso estudia el alza del 12 al 14 por ciento en el (IVA), según un veto parcial enviado por el presidente Gustavo Noboa después que el poder legislativo rechazó el plan original para llevar el impuesto hasta el 15 por ciento.
En una entrevista publicada ayer por el diario El Comercio, Gallardo dijo que el gobierno pretende enviar el proyecto de reforma arancelaria en julio, pero advirtió que "sin el veto tendremos que subir los aranceles".
La mayoría de los diputados se han pronunciado en contra del alza en el IVA, por lo que el gobierno ha emprendido una ofensiva que incluyó una vista el jueves del presidente Noboa al parlamento.
Gallardo ratificó que el gobierno adoptaría la sobretasa arancelaria "inmediatamente por unos 117 millones de dólares con igual estructura que tenía antes", en caso de no contar con la reforma impositiva.
La sobretasa arancelaria, un impuesto temporal a las importaciones con una tasa que iba del 2 al 10 por ciento, se eliminó en marzo pasado.
El Fondo Monetario Internacional, con el cual Ecuador firmó en abril de 2000 un acuerdo contingente por 300 millones de dólares, reiteró esta semana que sin Impuesto al Valor Agregado (IVA) no hay forma de continuar con el acuerdo.
Ecuador depende del alza en el IVA para acceder a desembolsos por cerca de 150 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) y más de 470 millones de dólares de otros organismos de crédito.
Según el ministerio de Economía y Finanzas, sin IVA el déficit fiscal en 2001 alcanzaría 674 millones de dólares.
Este país andino lucha por salir de una aguda crisis económica, con una inflación del 91 por ciento en el 2000, la más alta de Latinoamérica, y una deuda externa pública de 11,322 millones de dólares, equivalente a 66 por ciento del Producto Interno Bruto.