La compañía estatal petrolera mexicana Pemex evacuó en las últimas horas a miles de trabajadores en su principal zona de extracción, Cantarell, en el Estado de Campeche, donde se concentra más del 80% de la riqueza petrolera del país, a causa de Isidore, que pasó en las últimas horas de huracán a tormenta tropical.
Más de 8,000 trabajadores fueron desalojados de las 26 plataformas marinas de Cantarell, con una producción de tres millones de barriles diarios (mbd). "Se está evacuando a la gente de las plataformas, se están tomando todas las medidas", señaló una fuente de Pemex a la AFP bajo condición de anonimato.
Una terminal marítima, la de Cayo Arcas, dejó de operar en su totalidad, mientras que en los centros de producción se mantiene el personal indispensable, a la espera de la evolución del meteoro, según un comunicado difundido el domingo. El desalojo corresponde a las fases 1 y 2 del plan de emergencia que Pemex tiene diseñado para casos como éste, señaló la fuente.
En las plataformas siguen unos 2,000 trabajadores, y la extracción en sí no se interrumpió en ningún momento, sostuvo el informante. "Realmente ha sido mucho más leve de lo que se esperaba", señaló. Cuatro muertos es el balance provisional del paso por tierra de Isidore, que arrasó ciertas regiones de la Península del Yucatán.
En las instalaciones de Pemex no se registraron daños ni víctimas, según la fuente de la compañía, que citaba informes preliminares. La última emergencia de esta categoría a la que tuvo que enfrentarse Pemex fue en octubre de 1995, por el paso del huracán Roxanne.
Ello llevó a que su rendimiento, que se mueve en sentido inverso a su valor, bajara hasta el 3.68% frente al 3.79% del cierre del viernes. Por su parte, el dólar subió favorecido por la bajada de las bolsas europeas y el temor al estancamiento económico del Japón y quedó a 1,0231 euros por dólar y a 123.96 yenes por dólar.