La Ley 9 de 1982 que apoya el desarrollo e impulsa la creación de las pequeñas y medianas empresas "es improductiva, ineficiente y no ha beneficiado al sector", expresó la presidenta de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), Elsa Guanti de Rodríguez.
En este aspecto, la señora de Rodríguez lamentó que el Gobierno "no ha tenido una política establecida para el desarrollo de este sector" y la membresía va a tratar de presionar lo más posible para que las autoridades escuchen sus necesidades prioritarias.
Antes del inicio del II Congreso Nacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas y la VII Expo PYMES, de Rodríguez dijo que las organizaciones afiliadas a UNPYME analizarán "si es necesario modificar la ley o se elabora una nueva legislación" que realmente beneficie a este sector productivo que impulsa el desarrollo de la nación.
Afirmó, que la pequeña empresa es la única oportunidad que se tiene para generar empleo, destinada a la mayoría de la población de la ciudad capital y del interior de la república.
No obstante, recalcó que en este momento la situación actual de las pequeñas y medianas empresas no ha sido resuelta por las actuales autoridades y le tocará al nuevo Gobierno elaborar planes concretos y precisos para beneficio de este gremio, que genera gran cantidad de plazas de trabajo.
Reveló que las pequeñas empresas existentes a lo largo de la nación no tienen ningún tipo de apoyo de los gobernantes, ya que la Ley 9 solamente beneficia a 125 pequeñas industrias, y en Panamá, de acuerdo con los registros de la Caja de Seguro Social, hay alrededor 20 mil pequeñas y medianas empresas.
La presidenta de UNPYME enfatizó que esas cifras en comparación con las industrias, demuestran que es bien significativa, y además que esa ley está orientada a un pequeño sector de la industria, y ante esta realidad el gremio busca abrir ese abanico dentro de un criterio de medidas, techos e impuestos necesarios para que se desarrollen las pequeñas y medianas empresas nacionales.
A juicio de la dirigente de las pequeñas y medianas empresas, la Ley 9 de 1982 le otorga ciertos incentivos a las "pequeñas industrias", le establece un monto de cien mil balboas en inversiones, y le brinda una exoneración por un período de cinco años.
Igualmente, le otorga otros beneficios para las importaciones y otras atenciones para el pago de los impuestos, las cuales son dirigidas netamente al sector de manufactura, y eso proyecta que no existen incentivos a las pequeñas y medianas empresas.
Rodríguez manifestó que estos aspectos demuestran que no hay incentivos para las organizaciones que integran a la UNPYME, y este periodo de cinco años críticos en que han vivido los nuevos afiliados y miembros, es llamado la "incubación de las pequeñas y medianas empresas", lo cual no ha representado ningún tipo de beneficio para el sector.