La economía de Estados Unidos tuvo en febrero la mayor pérdida neta de empleos en cinco años y la Casa Blanca reconoció que este "será un trimestre difícil", en medio de los indicios cada vez mayores de recesión económica.
El Departamento de Trabajo informó ayer que, después de una pérdida de 22.000 puestos de trabajo en enero, la economía redujo otros 63.000 empleos en febrero. Pero más de 450.000 personas abandonaron la fuerza laboral -la mayor reducción en cinco años- la tasa de desempleo bajó una décima al 4,8%, de acuerdo con las cifras.