A CASI UN año de la aparición de la broca del café en Panamá no se han registrado grandes pérdidas económicas, ya que la afectación apenas alcanza el 1% de la cosecha.
Aunque a la fecha existen 52 fincas infestadas por esta plaga en Renacimiento, provincia de Chiriquí, la plaga se mantiene confinada desde su aparición en junio del año pasado a siete kilómetros de la frontera con Costa Rica.
Carlos López, coordinador del programa de la broca del café, que ejecuta el ministerio de Desarrollo Agropecuario, dijo que en el área afectada se mantiene una fuerte vigilancia, con restricciones al movimiento del producto.
López destacó que el programa de control establece la creación de un centro de parasitoides para que se alimentan de la broca, con la intención de reducir la presencia del insecto. Para lograrlo, se traerán los pies de cría de otros países centroamericanos para su reproducción y posterior traslado a la zona afectada. Un parasitoide es un insecto que depreda o parasita a uno de otra especie, inyectando sus huevos dentro del cuerpo de su huésped para que, al nacer, sus larvas lo devoren.
El funcionario aseguró que estos insectos no tienen ningún efecto negativo para otros productos ya que son parásitos obligatorios de la broca y sólo se alimentan de ella.
Por su parte, Rodolfo Villareal, uno de los 52 productores afectados coincide con López al señalar que las pérdidas han sido mínimas, pero advierte que la situación puede cambiar drásticamente para la cosecha que se realizará en septiembre.
Explica que muchos productores no recogen el café que está en el suelo, el cual es utilizado por el insecto para reproducirse en el verano.
"Esto puede aumentar la infección en los próximos meses", acotó. Igualmente recomendó a otros productores cortar las plantas afectadas con la plaga para evitar que siga propagándose.
Actualmente los productores están utilizando una trampa para capturar el insecto que provoca la broca. La misma está formada con tres vasos de foam que son colocados verticalmente en la parte media del árbol de café. En el primero se coloca un alcohol que atrae al insecto el cual una vez entra al vaso cae al fondo en donde queda atrapado en el agua. Aunque Carlos López es consciente de que la broca llegó para quedarse, expresó que lo importante es el manejo de la plaga para mantener el desempeño de la actividad que genera 30,000 empleos permanentes y 70,000 en temporada de cosecha.
Con un presupuesto de 98,000 dólares para este año, se pretende ofrecer capacitación a los productores en el manejo integrado y la prevención de la plaga.
Además de la puesta en marcha de un marco legal para la declaración cuarentenaria del producto y de personas en la zona.
Pérdidas mínimas en cafetales
En el país hay 23,000 hectáreas de café y 8,000 productores están involucrados en esta actividad.