Este milagroso santo reúne a más de 200 mil personas de diversos puntos del país que acuden en busca de favores o en agradecimiento a las gracias concedidas.
Pero hay quienes no sólo llegan movidos por la Fe, sino en busca de ingresos adicionales para el sustento del hogar.
Propios y extraños se benefician de esta fiesta que inicia el miércoles de ceniza y finaliza hoy con la procesión del primer domingo de Cuaresma.
Los moradores de Atalaya aprovechan estos días para ofrecerle a los visitantes un lugar donde puedan vender sus productos, cada puesto de venta cuesta de 120 a 150 dólares de acuerdo a la actividad que se realice.
En cada casa hay alrededor de 6 puestos de venta lo que hacen unos 600 a 700 dólares.
Otros, utilizan los patios de sus casas para ofrecer estacionamiento a los visitantes o aprovechan la ocasión para la venta de sodas, sandías, comida, artesanías, entre otros insumos.
Juan Poveda, representante del Distrito señaló que el municipio otorga 700 permisos de ventas que son ubicadas alrededor de la Basílica menor de Atalaya.
La empresa Coca Cola tiene distribuidas unas 4,600 cajas de soda para satisfacer la demanda.
Las frutas como el mamei, sandía, mandarina, naranjas son las más vendidas.
Según las autoridades, la Cuaresma representa una pérdida para el Municipio por los gastos que conlleva.