La tendencia apunta a que se está reduciendo la pobreza extrema o indigencia.
Sin embargo, Panamá tiene los recursos económicos suficientes para no contar con el nivel de pobreza del 2003.
También es cierto que el porcentaje de pobres que presenta el país es más bajo si se compara con Guatemala o Nicaragua, sin embargo, estos países centroamericanos no cuentan con un Canal, una Zona Libre y la solidez del sistema bancario que presenta el nuestro.
El que aún existan pobres en el sistema corrobora los problemas estructurales que mantiene vigentes la economía del país, como por ejemplo, la mala distribución de las riquezas.
Este último punto se mantiene latente debido a que el sector terciario o de servicios, concentra una mínima cuota de personas que dependen de los ingresos que allí produzcan.