Lo que dice la OIT sobre la informalidad.
- "La gran cantidad de personas que trabaja en condiciones de informalidad en el sector rural nos indica la presencia de un importante déficit de trabajo decente, pues significa que se ganan el sustento en condiciones precarias, sin seguridad ni derechos y con bajos salarios".
- Elizabeth Tinoco
Cifras sobre la pobreza en Panamá
961,335- personas estuvieron en condiciones de pobreza en las áreas urbanas y rurales.
- de la población en las comarcas indígenas vive en pobreza extrema.
Mientras que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lanzaba, la semana pasada, un reto a los gobernantes y empresarios de la región sobre la necesidad de adoptar cambios estructurales en la economía dirigidos a dar el salto hacia un desarrollo con igualdad social y sostenibilidad ambiental, en Panamá, considerado uno de los más países latinoamericanos con grandes desigualdades sociales, se daban a conocer cifras alentadoras sobre el combate de la pobreza.
El anuncio hecho por el Ministerio de Economía y Finanzas de que unas 108 mil 469 personas dejaron de ser pobres en el último año es significativo, pero el desafío está en sacar de esa condición a casi un millón de personas que que viven en condiciones desfavorables, en un país de 3.4 millones de habitantes y que registró un crecimiento económico de 10.6% el año pasado, el mayor de toda la región [B](ver gráfica E)[/B].
En el trigésimo cuarto periodo de sesiones de la CEPAL, celebrado del 27 al 31 de agosto en El Salvador, el organismo planteó la necesidad urgente de buscar los mecanismos que lleven a los países hacia el desarrollo, lo que "implica una ruptura con el paradigma económico que ha prevalecido en la región durante al menos tres décadas".
La CEPAL resaltó que hay que aprovechar el auge por el que atraviesan muchos de los países, que los ha llevado a priorizar planes de inversión social.
Sin embargo, advirtió que "este cambio implica llevar a cabo transformaciones cualitativas en la estructura productiva de los países" para lograr el resultado esperado, que es "generar más y mejores empleos", en esta región considerada una de las más desiguales del mundo, pues 10 de los 15 países con mayor disparidad del planeta se ubican en esta zona.
La propuesta de la CEPAL dirige las sinergias hacia un sector al que en las últimas décadas los gobiernos le dieron la espalda por acoger tendencias neoliberales de producción.
"La política macroeconómica y la política industrial no pueden seguir corriendo por caminos separados, sino que deben articularse para construir sinergias entre dinámicas de corto y de largo plazo".
"Las políticas industriales deben estar en el centro de la orientación del desarrollo" y en el "contexto de una revolución industrial que abarca las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la biotecnología y la nanotecnología", dijo la CEPAL.
Víctor Cruz, economista del Sindicato de Industriales de Panamá, al ser consultado sobre este tema, dijo estar de acuerdo con las premisas que adelanta la CEPAL, en el sentido de impulsar políticas públicas que promuevan un cambio estructural a partir del sector industrial manufacturero.
“Al menos en Panamá, este sector, a pesar de todos nuestros compromisos multilaterales adquiridos desde 1997 con la Adhesión de Panamá a la Organización Mundial del Comercio (OMC), se vio seriamente afectado por el desarme de todo signo de política de apoyo o fomento que le permitiera, en mejores términos, sortear los primeros años de adhesión a la OMC.
Aún así, el sector industrial manufacturero panameño ha logrado cambiar la tendencia y crecer de a poco, ofreciendo buenos salarios a sus empleados y sobre todo estabilidad laboral, sin desatender algunos compromisos con el sector laboral por la vía de las convenciones colectivas”, aseguró Cruz.
Además de ello, y “adelantados a lo que la CEPAL anuncia, este sector desde hace años se matriculó con el desarrollo sostenible del país al propiciar dos eventos anuales, a saber, el Simposio sobre Medioambiente (a la fecha van siete), y el Simposio sobre Energía, en los cuales el sector industrial impulsa acciones desde su gremio (el SIP) para que sus actividades realicen las adecuaciones apegadas a un desarrollo del sector amigable al medioambiente”, recordó el economista.
Aida de Maduro, primera mujer electa presidenta del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), señaló que entre los planes que tiene el gremio figuran continuar con el desarrollo de simposios de energía y ambiente, y realizar talleres dirigidos a pequeños industriales.
Al referirse al país, De Maduro señaló que el reto de Panamá es aprovechar las oportunidades que se le presentan, para expandir negocios, diversificar la tecnología e ir más allá de los megaproyectos.
Buenas noticias.
La semana pasada, la buena noticia que trascendió desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) fue que en el último año 108 mil 469 personas dejaron de ser pobres. Pero la cifra es más significativa, ya que en los últimos seis años, alrededor de 329 mil 797 personas salieron de la condición de pobres. En el 2006, el 38.3% de la población vivía en condiciones de pobreza y el 17.6% en la indigencia, mientras que al mes de marzo del año en curso el porcentaje de pobreza había bajado a 25.8% y el de indigencia a 10.4% (ver gráfica A).
Entre las razones que se le atribuyen a esta mejora en las condiciones de bienestar de la población están las políticas de inversión social que han ejecutados los últimos gobiernos en turno, como la Red de Oportunidades, el programa de 100 para los 70, la Beca Universal, Mi Primer Empleo, entre otros, dirigidos a los sectores más vulnerables de la población.
En el análisis “Indigencia y Pobreza” realizado por los economistas del MEF Julio Diéguez y Rogelio Alvarado, utilizando como base la Encuesta de Propósitos Múltiples del Instituto Nacional de Estadística y Censo, advierte que no bastan las ayudas para superar la pobreza, sino la valoración del trabajo, o sea, cuánto se paga por el trabajo aportado o el producto ofrecido.
En esa misma línea, la CEPAL hizo mucho hincapié en la necesidad de aplicar políticas públicas, que son los instrumentos más eficaces para alcanzar la igualdad. Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la CEPAL, destacó que para desarrollar adecuadamente esas políticas, el Estado debe trabajar en conjunto con el sector privado, el mercado, y recomendó una mayor inversión pública, sobre todo con fines sociales, y que "convoque a su vez a la inversión privada".
El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, resaltó que la iniciativa de la CEPAL "pone de manifiesto la necesidad de que los Estados retomen el papel de facilitadores" con el fin de abordar el tren hacia el desarrollo, pero recalcó que no se trata de tener un Estado conductor, sino facilitar de los procesos "para lograr un desarrollo económico que permita también un cambio hacia la igualdad".