La integración aduanera forma parte de un proceso antiguo que se inició hace más de 30 años en Centroamérica. En Panamá fue promovida hace dos años por la Cámara de Comercio e Industrias sin alcanzar mayores resultados.
Recientemente, cuatro países: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, lograron esta integración, mientras que Panamá y Costa Rica decidieron quedarse por fuera.
Pero tras consolidarse esta integración, que en términos económicos beneficiaría a Panamá, José Javier Rivera, principal promotor de la misma, manifiesta que el resultado es producto de las aprensiones, las reservas y dudas que aún se mantienen con Centroamérica.
Con ella se busca establecer una zona económica centroamericana, como consecuencia de las negociaciones que se han llevado cabo, las cuales han fijado las bases para tener un mercado centroamericano emulando a Europa, como una unión económica que es altamente beneficiosa para el sector productivo, para la parte agroindustrial y comercial.
Esta medida facilita el comercio y el intercambio. Y en la posibilidad de tener un bloque comercial centromericano, elimina el concepto de un producto extranjero, porque todo es de origen centroamericano. Ello facilita y allana el camino para atraer más inversiones, porque cuando se determina el origen de un producto, ya en estos tratados se contempla un origen: el centro americano y no de un país individualmente.
Una de las consecuencias que tiene esta unión aduanera es que cuando una mercadería entra a un país, y por su ejemplo su destino sea Nicaragua, al pasar por los distintos países no estará sujeta a una revisión en cada lugar, sino que se revisa al final. Ello significa un paso expedito para los productos. Asì la persona puede pagar los impuestos en su destino final o inicial, porque todo se facilita porque la aduana y los medios, como liquidaciones aduaneras están en línea. Además que se facilitan otros aspectos, y es que se pueden hacer liquidaciones de importaciones o exportaciones desde el punto final, mientras que la mercancía está en tránsito, y esto mejora la competitividad de la región. Ello se debe a que el sistema se ha uniformado porque hay un código aduanero centroamericano y porque no hay diferencias en las interpretaciones se armonizan estas leyes.
Es necesario integrarse, porque lo contrario afecta nuestra competitividad. Hay un aspecto fundamental, y es que los centroamericanos están trabajando con registros sanitarios únicos, de manera que un producto farmacéutico que se registra en Guatemala, sirve para introducir los productos en cada uno de los países que forman parte de Centroamérica. Esto crea desventaja y por eso es aconsejable que Panamá se integre a Centroamérica en esta materia lo más pronto posible para que se facilite el comercio, porque los trámites aduaneros siempre constituyen una vía para facilitar o para obstaculizar el comercio y Panamá tiene que tiene que optar por la facilitación a través de la integración.