Las perspectivas de los sistemas bancarios de América Latina deberán regresar a estables este año, lo que refleja el regreso a condiciones crediticias más normales en la mayoría de los mercados y la resistencia de los fundamentales bancarios durante la crisis financiera, concluyó Moody's Investors Service en un nuevo reporte regional, la semana pasada.
La mejoría de las condiciones macroeconómicas, las todavía bajas tasas de interés, y el acceso a fondeo más diversificado está ayudando a poner en marcha el crecimiento crediticio y de inversión, señala la agencia calificadora, lo cual debería generar mejores utilidades y calidad de activos de los bancos en 2010.
“Conforme progresa la recuperación económica, nuestras perspectivas crediticias para la mayoría de los principales sistemas bancarios deberán revertirse a estables de negativas, especialmente en Brasil, Chile y Colombia,” explica la autora principal del reporte, Jeanne Del Casino, Group Credit Officer de bancos para América Latina.
La perspectiva para los sistemas bancarios de Argentina y Perú actualmente es estable. En el caso de Mexico, la analista Del Casino señala que la perspectiva del sistema bancario continúa negativa, debido a las difíciles condiciones económicas y crediticias que aún prevalecen en ese mercado; sin embargo, la perspectiva individual de los “ratings” de bancos mexicanos se mantienen mayormente estables.
“Los bancos en América Latina, en su conjunto, se han desempeñado razonablemente bien durante los últimos dos años de crisis en el mercado global”, continuó la analista, “debido a su enfoque local además de que al inicio de la crisis se encontraban protegidos para absorber el choque con sólidos balances y operaciones rentables”.
Así mismo, del Casino añadió en torno a América Latina que, “el fuerte fondeo local y la falta de exposición a activos tóxicos internacionales, también fueron factores clave de su resistencia ante la crisis. Así como el oportuno soporte gubernamental y las proactivas políticas monetarias también ayudaron a mantener los mercados funcionando, aún durante los peores momentos de la crisis financiera”.
Por lo tanto, los bancos latinoamericanos se encuentran bien posicionados para aprovechar la reactivación anticipada en la demanda de negocios en 2010 o, de ser necesario, para ajustarse a un crecimiento menor al óptimo a la luz de la liquidez de los mercados locales, y las adecuadas reservas y colchones de capital.
Sin embargo, la reapertura de los mercados de fondeo externo -- que ya está en marcha mediante la cantidad importante de emisiones de deuda durante los primeros dos meses del año -- también será de vital importancia a la larga para ayudar a financiar las necesidades de crédito de las economías regionales en expansión.
No obstante, la calificadora previene que el panorama para las utilidades de los bancos de América Latina no se encuentra libre de riesgos. El potencial para movimientos en las tasas de interés o se presente una realineación de monedas también podría ocasionar un cambio en la dinámica del manejo de balance con efectos correspondientes en los márgenes de los bancos.
En ese contexto a medida que se recuperan las economías y surge la demanda, es probable que suban las tasas de inflación e intereses, lo cual incrementará los costos operativos y de fondeo.
“El riesgo de tener burbujas crediticias también se encuentra en nuestro radar, debido a los prospectos de alto crecimiento de los bancos y el potencial de un sobrecalentamiento y el crédito fácil,” advierte Del Casino.
Claro que esto, según Del Casino es una preocupación menos inmediata, cerró la analista.