Los empresarios peruanos esperan que con el advenimiento del siglo nuevo lleguen también nuevas inversiones, para superar la crisis económica que agobia a su país desde años recientes, según fuentes gubernamentales y del sector.
Roque Benavides, presidente de la mayor organización peruana de empresarios privados, dijo que hace cinco años Perú captaba hasta 2.000 millones de dólares en inversión privada, pero que durante el año 2000 "hubo una caída significativa".
Según Benavides, empresario minero, "tanto la crisis política reciente, como la recesión que afronta el Perú, ahuyentaron la inversión extranjera el año 2000".
Sin embargo, expresó esperanzas de que la situación mejore porque "el potencial del Perú es enorme para atraer más inversiones en diferentes sectores de la economía".
Según un informe oficial reciente, el monto de las inversiones futuras estimadas asciende a 12.447 millones de dólares, en los sectores de minería, petróleo, energía, industria y comunicaciones.
El informe fue divulgado por la Comisión Nacional de Inversiones y Tecnologías Extranjeras (CONITE), institución estatal que registra el ingreso de capitales al país.
Según la CONITE, desde 1993, el ingreso de recursos extranjeros al Perú asciende a 9.294 millones de dólares.
Los principales inversionistas foráneos en el país, según la CONITE, son: España con 2.428 millones de dólares, Estados Unidos con 1.847 millones y Gran Bretaña con 1.663 millones.
Benavides atribuyó a la crisis política y el deterioro de la producción nacional, desde 1998, como principales causas de la difícil situación económica peruana.
A su vez, otra entidad estatal, el INDECOPI, informó que debido a la crisis económica, 1.536 empresas solicitaron en el 2000 una reestructuración patrimonial para honrar sus deudas; mientras que otros 47.374 contribuyentes pidieron pagar sus impuestos con facilidades.
El ministro de Economía, Javier Silva Ruete, estimó en 3,5% el crecimiento del Producto Bruto Interno en el año 2.000; y proyecta un crecimiento del 3% del PBI en el 2001.
La meta del gobierno del presidente Valentín Paniagua es lograr una inflación anualizada de 4% y un déficit fiscal de 1,5% del valor de la producción interna en el 2001.
El gobierno adoptó recientemente una serie de medidas tributarias para reactivar la economía y captar mayores inversiones nacionales y extranjeras, disminuyendo el pago del impuesto a la renta del 30% al 20%.