Pese a que el año 2000 no ha sido un buen año para las bolsas de Nueva York, el volumen de negociación de American Depositary Receipts (ADR) de empresas extranjeras en estos mercados batieron sus récords históricos.
De acuerdo a las cifras estimadas por el Banco Citibank, dadas a conocer hoy, viernes, por el periódico "The Wall Street Journal", en el año 2000 se negociarán unos 30, 500 millones de ADR en las bolsas estadounidenses, un 82 por ciento más que lo negociado en 1999.
En términos generales, los ADR son acciones de empresas extranjeras aseguradas por bancos estadounidenses, lo que les permite ser negociadas como cualquier acción de una empresa de EU.
Por su parte, hasta el 1 de diciembre del presente año las empresas extranjeras han recaudado 29,500 millones de dólares por concepto de colocación de ADR, un 35 por ciento más que lo recaudado en todo el año 1999.
Las mayores operaciones de emisión de ADR fueron realizadas por China Unicom, que colocó 2,060 millones de dólares, Petrobras, que emitió ADR por 2,050 millones, y Teléfonos de México, que vendió títulos por 1, 690 millones de dólares.
En tanto, las empresas extranjeras que más ADR negociaron en el año fueron Nokia, con un volumen de negocios de 173, 700 millones de dólares; Ericsson, con 112, 500 millones de dólares; Vodafone, con 61, 700 millones de dólares; BP Amoco, con 46.700 millones de dólares; y Teléfonos de México, con 41, 800 millones de dólares.
Los ADR de Telefónica de España fueron los novenos más negociados en el año 2000, con un monto de cerca de 26, 00 millones de dólares.
A juicio de los expertos, el gran volumen de negocios en ADR se debe al interés de las empresas extranjeras de aprovechar la liquidez de los mercados estadounidenses, a la posibilidad de contar con acciones estadounidenses que se puedan entregar como compensación para sus trabajadores, y a la necesidad de muchas grandes empresas de contar con una "moneda de cambio" para comprar firmas estadounidenses.
Esto último es particularmente cierto en el caso de las empresas europeas, que este año han comprado empresas estadounidenses por 32, 500 millones de dólares, a través del intercambio de acciones.
Todo esto se suma a los tradicionales beneficios de los ADR, como son el contar con un marco regulador y contable similar al estadounidense para las empresas extranjeras, y en algunos casos, evitar algunas regulaciones o impuestos propios de cada país.