Las bolsas de Nueva York cerraron ayer con una fuerte tendencia a la baja, pese a las palabras optimistas del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, durante su testimonio ante el Senado de Estados Unidos. El promedio Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, bajó 166.08 puntos (o un 1.92%) para fijarse en los 8,473.11 puntos.
Esta es la séptima baja consecutiva del Dow Jones, algo que no ocurría desde 1984, y hace pensar a muchos analistas que los mercados aún están lejos de "tocar fondo". El mercado electrónico Nasdaq, en el que cotizan las principales empresas de nuevas tecnologías, ordenadores e internet, retrocedió 7.36 puntos (o un 0.53%) para quedar en los 1,375.26 puntos.
Durante su testimonio ante el Comité de Banca del Senado, Greenspan dijo que la economía de Estados Unidos crecerá este año entre un 3.5 y un 3.75% a pesar de los escándalos empresariales y la volatilidad de los mercados financieros, y describió un panorama optimista de la situación económica de EU.
El funcionario añadió que la serie de reveses de los últimos meses, entre los que se cuentan las bajas de las bolsas, la caída de la inversión en capital y los ataques terroristas del 11 de septiembre, "hubiera inducido una contracción grave en ciclos económicos anteriores".
Greenspan también se refirió a los escándalos corporativos, al decir que "aunque tal vez no podamos cambiar el carácter de los directivos ejecutivos de empresas, podremos cambiar su conducta a través de incentivos y penas. Eso, a mi juicio, podría mejorar drásticamente la calidad de la gestión de empresas". Pese al optimismo del testimonio de Greenspan ante el Senado, este se inició con un discurso preparado cuyos primeros párrafos no lograron entusiasmar a los inversores.
Cuando Greenspan llevaba pocos minutos ante del Senado, el Dow Jones bajaba más de 200 puntos, ya que los inversores y analistas pensaban que no diría nada muy contundente. "Pensamos por un momento que el discurso de Greenspan lo había escrito la misma persona que escribió los discursos de Bush", dijo Arthur Cashin, operador de la firma de inversiones UBS PaineWebber, refiriéndose al nulo efecto que han tenido los discursos del presidente de EU para restaurar la confianza.
Pero cuando Greenspan terminó su intervención y comenzó la sesión de preguntas y respuestas con los senadores, el Dow Jones bajaba solamente 132 puntos, y cuando el testimonio de Greenspan se acercaba a su fin la baja llegó a ser de sólo 20 puntos. El Nasdaq, en tanto, anotaba un moderada tendencia alcista que hacía pensar en un cierre positivo para los mercados.
Pero tras varias horas en que las bolsas se mantuvieron a flote aliviadas por las palabras de Greenspan, una ola de ventas de última hora llevó de nuevo al Dow Jones a bajar más de 200 puntos antes del cierre. Los analistas explicaron que los inversores siguen muy preocupados por los últimos escándalos financieros y que lo que más inquieta ahora es que los resultados de las compañías estén por debajo de las previsiones. Las acciones de General Motors bajaron 2.08 dólares hasta los 45.84 dólares, pese a que la empresa informó de resultados mejores a los del año pasado y a las expectativas de los analistas.