El pesimismo de los consumidores acerca de la economía estadounidense deprimió ayer a los inversores de Wall Street, donde el ánimo vendedor se impuso en una sesión que acabó con pérdidas de entorno al 3% en sus principales índices.
El ambiente de incertidumbre acerca de la recuperación de la economía mundial que horas antes habían acusado las bolsas asiáticas y europeas hizo mella en la Bolsa de Nueva York, que firmó así una de sus peores jornadas del año y en la que los descensos en el Dow Jones de Industriales fueron los más acusados en casi un mes.
Ese índice, que llegó a perder un 3,19% durante la sesión, finalizó con una caída del 2,65%, con lo que acumula ya cuatro sesiones consecutivas en números rojos, mientras que el S&P 500 bajó el 3,10% y el índice Nasdaq cedió el 3,85%.