Los recientes acontecimientos políticos en Oriente Medio y el terremoto y posterior tsunami en Japón apenas afectarán a la economía mundial, que crecerá un 4.3 % en 2011 y un 4.5 % en 2012, según las previsiones del Peterson Institute for International Economics.
“La explicación de esta estabilidad es que antes de estos sucesos, las perspectivas económicas apuntaban a una ligera revisión al alza del crecimiento, por lo que se mantienen igual que en septiembre de 2010”, explicó ayer Michael Mussa, investigador de este centro estadounidense y ex director de Investigación del FMI (1991-2001).
Mussa agregó durante la presentación de las “Perspectivas Globales Económicas” del Peterson Institute, que seguirán siendo las economías emergentes las que lideren la recuperación mundial.
En 2011, las economías avanzadas crecerán un 2.7 % y un 2.9 %; mientras que las economías emergentes, encabezadas por China e India, registrarán un ritmo estimado de crecimiento del 6.1 % y 6.3 %, respectivamente, según el estudio.
Como riesgos de futuro, el economista destacó las presiones inflacionarias estimuladas por alza de los precios del petróleo y de los alimentos, especialmente si se concretan en “aumentos en las expectativas inflacionarias a largo plazo", por lo que es previsible que se refuercen las "políticas monetarias” durante 2011.
Para EE.UU., Mussa planteó una tasa del crecimiento del PIB del 3.3 % en 2011 y 3.2 % para 2012. Algo por encima de la zona euro, cuya estimación de crecimiento será de 2 % en 2011 y 2,1 en 2012.
Respecto a Oriente Medio, indicó Marcus Noland, también del Peterson Institute, que el principal reto de los Gobiernos es hacer frente al agudo nivel de desempleo juvenil que consideró como "un imperativo", ya que cuentan con niveles de más de 25% desempleo.