La propuesta de venta de activos por $58 mil millones de Petróleo Brasileiro S.A. no tendría precedentes en la historia del petróleo… y por buenas razones. Podría ser imposible de concretar.
El plan, dado a conocer la semana pasada por la compañía petrolera estatal de Brasil, conocida como Petrobras, requiere desinversiones por valor de $15 mil 100 millones para fines de 2016 y otros $42 mil 600 millones para 2018, parte de los cuales provendrán de una reestructuración.

La última compañía que estuvo cerca de la meta de Petrobras fue BP Plc, cuando vendió más de $30 mil millones como parte de una estrategia de reducción, tras el derrame de petróleo de Deepwater Horizon.
La estrategia del máximo responsable ejecutivo, Aldemir Bendine, es recortar deuda sin abandonar los planes de desarrollo de los descubrimientos de petróleo ubicados a 200 millas (320 kilómetros) de la costa de Río de Janeiro.
La venta de activos ayudaría a Petrobras a evitar una estrategia alternativa de reducción de deuda que atemoriza a los accionistas: una oferta de dilución de capital cuando la acción está cerca del nivel más bajo en una década.
Pero los activos llegarán al mercado en momentos en que la caída de los precios del petróleo se hace sentir en los valores de los activos y los recursos financieros de los posibles compradores.
“De acuerdo con el neto, la gente está buscando vender, no comprar”, dijo Guy Baber, analista de Simmons Co. Por otra parte, “Petrobras como compañía en los últimos 10 años o más se quedó crónicamente corta con respecto a las metas que se fijó”.
Petrobras no respondió un pedido de declaraciones.
Para 2020, las ventas de activos reducirían a casi la mitad el ratio de la compañía de deuda neta a utilidades antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, o Ebitda, informó Petrobras en una presentación de la semana pasada. Actualmente ese ratio es de 5 veces el Ebitda, el más alto de Petrobras.
Cifras
15,100 millones de dólares necesitará la compañía de petróleo de Brasil en desinversiones para fines de 2016 y otros $42 mil 600 millones para 2018, parte de los cuales provendrán de una reestructuración de la empresa.
Buscan conservar la calificación crediticia de grado de inversión