La Federación Única de Petroleros (FUP), el principal sindicato brasileño del sector, ratificó que se mantiene en pie de guerra contra la petrolera estatal Petrobras y prevé organizar nuevas movilizaciones rumbo a una huelga nacional con parada de producción el 5 de agosto.
La FUP ratificó su posición pocas horas antes de poner fin a una paralización nacional de 48 horas iniciada el jueves. La paralización era en apoyo a una huelga de cinco días desatada el lunes pasado en plataformas y buques de los campos marítimos del norte del estado de Río de Janeiro por el Sindipetro NF, uno de los sindicatos afiliados a la FUP.
El Sindipetro NF demanda a Petrobras el reconocimiento como día de trabajo el empleado por los trabajadores para trasladarse a las plataformas ubicadas a varios kilómetros del litoral del norte del estado de Río.
Además de respaldar esta protesta, la FUP enarboló su propia bandera, pidiendo a Petrobras que presente una nueva oferta de participación de los trabajadores en las ganancias de la empresa.
La recomendación de huelga a partir del 5 de agosto está siendo discutida por los trabajadores afiliados.