El barril de crudo de Texas se encareció ayer un 7,2% y cerró a 51,61 dólares, el valor más alto desde noviembre, entre expectativas de que las medidas de la Reserva Federal pueden favorecer la recuperación de la economía en EE.UU. y avivar la demanda de combustibles, entre otros factores.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para abril añadieron 3,47 dólares al precio anterior, en una sesión en la que llegó a superar por momentos los 52 dólares.
Los contratos de gasolina para entrega en abril sumaron 7 centésimos y terminaron a 1,43 dólares el galón (3,78 litros).
Los contratos de gasóleo para ese mes se encarecieron 9 centésimos y finalizaron a 1,35 dólares/galón. El gas natural para entrega en abril registró también un fuerte incremento, después de cuatro sesiones consecutivas de descensos, y concluyó a un precio de 4,17 dólares por mil pies cúbicos, 49 centésimos más caros que el día anterior.