El petróleo de Texas subió ayer un 3.51% y reconquistó la cota de los 100 dólares por barril, que había perdido en las últimas dos jornadas, influido por el recrudecimiento de los combates entre los opositores y el régimen de Muamar el Gadafi en Libia y la escalada de violencia en Baréin.
Al final de esta cuarta sesión de la semana en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en abril sumaron 3.44 dólares al cierre del miércoles y terminaron a 101.42 dólares por barril (159 litros).
Así, el WTI volvía a cerrar por encima de la cota de los 100 dólares que perdió el martes, después de haberse mantenido por encima de ella desde el 2 de marzo, ante la inestabilidad en el Norte de África y Oriente Medio, un área geográfica crucial para la producción y distribución de crudo a nivel mundial.
El fuerte ascenso registrado ayer se debía de nuevo a los levantamientos populares en esa zona, principalmente por el recrudecimiento de las batallas en Libia, donde el régimen de Muamar el Gadafi está reprimiendo sangrientamente a los opositores y ayer mismo bombardeó dos localidades cercanas al bastión rebelde de Bengasi.
El nerviosismo por la situación en el país magrebí se veía agravado por la escalada de violencia en Baréin, donde permanece un toque de queda ante las revueltas, que además se están propagando también a otros países del golfo como Arabia Saudí, el mayor productor mundial de crudo.
A la inestabilidad en el mundo árabe se unía la situación en Japón, tercer consumidor energético del mundo, que vive una catástrofe sin precedentes azotado por un terremoto de 9 grados en la escala abierta de Richter y posterior tsunami a los que se ha unido la alerta nuclear en la central de Fukushima.