Ocurrió apenas horas después de que los petroleros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) anunciaban su promesa de aumentar la producción en 500 mil barriles - primer alza oficial en más de un año y que será efectiva a partir del 1 de noviembre-- en un intento de recuperar su autoridad sobre la volatilidad del precio.
Pese a que los precios del crudo suelen bajar al final del verano cuando se produce un gasto mayor en gasolina por la temporada de vacaciones, esta vez no ocurrió así ante el temor de lo que pudieran causar las tormentas y huracanes en las plataformas de extracción en el Golfo de México.
Lo cierto es que el "record" del precio del petróleo se debe al aumento en el consumo liderado por Estados Unidos, China e India; el descenso de la producción por parte de Venezuela y México; problemas en el suministro al mercado derivados de la crisis política del Medio Oriente y África, el mal clima que ha imperado recientemente en Estados Unidos y la insuficiente capacidad de las refinerías en ese país.
Ante todo ello, poco podía hacer un tímido aumento de apenas 500 mil barriles --cerca del 2% de la producción mundial-- acordado por la OPEP esa misma semana. La organización tiene programadas dos reuniones más este año antes de que acabe el fin de año.
Pero la OPEP estuvo dividida esta vez acerca de cómo responder ante la amenaza de un descenso en la economía mundial.La mayoría de las naciones que la integran, empezando por Venezuela, Irán y Nigeria, al inicio se opusieron fuertemente a un aumento de la producción.
Debido a que la demanda de la gasolina encaja dentro de lo que los economistas llaman inelástica, los consumidores no pueden reducir su gasto inmediatamente después de que los precios suban repentinamente. Consecuentemente, cualquier reducción abrupta en el suministro del petróleo conduce a un aumento en el precio sin que surja ninguna merma inmediata en las ventas o consumo.
Y es que el precio del petróleo es muy volátil debido a que se fija en un mercado "único" o, al menos, bastante singular: en realidad aquí no funcionan las leyes normales de la oferta y la demanda.
La oferta está determinada por la cantidad de barriles que desean bombear, refinar y transportar los países petroleros. Y esto es afectado más por la política internacional y menos por la economía internacional.
Las 12 naciones de la OPEP producen cerca del 40% de las exportaciones mundiales de petróleo y pese a que la organización no fija los precios globales del crudo, sus decisiones de aumento o reducción del suministro impactan directa y fuertemente los mercados petroleros.
Los que más hablan, los labios, las manos y los ojos.
Los besos. Todos comunican. En todos los planos de las relaciones interpersonales. Hasta los sociales que se dan en el aire.
¿Has visto ojos que quieren comerte? Tanto en el plano sexual como con la connotación de ¡te voy a matar!
Un abrazo, un apretón de manos, una palmada en la espalda, una señal de victoria indica aprobación o "estoy contigo", igual que una mirada de complicidad.
Los políticos con el tiempo son tan bellacos que aprenden a comunicar lo que quieren que los otros crean de ellos. Observe desde cómo se paran, cómo se sonríen, la modulación de la voz, la manera de mirar, de sonreír..
Con la práctica, se vuelven unos artistas de Hollywood. Brad Pit, Tom Cruise, Denzel Washington y Mat Damon y Mel Gibson les hacen los mandados.
Pero, como a todo el mundo, "a veces se les va la liebre". Más veces de las que quisieran. O de las que se percatan. Porque hay gestos involuntarios, inconscientes.
De allí que ocurre entonces que usted se pregunta ¿cómo quieren que les crean, si todo su cuerpo grita que mienten?
De acuerdo con el antropólogo Albert Mehrabian, sólo el 7% de la comunicación interpersonal se realiza mediante las palabras. El 38% por medio de la entonación, proyección, resonancia y tono de la voz. El 55% con gestos, posturas, movimiento ocular, respiración, distancia corporal, etc., lo que se conoce como lenguaje corporal.
Alegría, tristeza, ira, desprecio, indiferencia, lástima, allí están los sentimientos. El cuerpo es un libro abierto para quienes saben leerlo.
Cuando de lenguaje corporal se trata, insistimos, uno puede equivocarse. Por ejemplo, llorar no siempre indica tristeza, rabia o frustración, puede ser también demostración de alegría o nerviosismo si va acompañado de risa y dependiendo de qué tipo de risa.
Dar resoplidos puede indicar que se respira con alivio o que se está sumamente disgustado.
Alguien se pone la mano en la frente. Puede ser que tenga dolor de cabeza, que esté dando a entender que lo que ha dicho o hecho otro o algo que haya sucedido le parece una tontería o que pasó algo que no se esperaba (por lo general negativo). Como cuando uno está sacando los huevos de las bolsas del supermercado y se hace la torta antes de llegar a la sartén. O se te rompe una cristalería de Swarosky.
Ponerse la mano en la boca. Puede ser sorpresa o ¡ah! ¡ah!, ¡y ahora qué va a pasar!
Alguien sostiene la quijada con la mano: está preocupado o deprimido.
Estrujarse las manos puede ser nerviosismo, jugosa ganancia o agradable experiencia que se anticipa. Lo último también es válido para quienes se pasan la lengua por los labios, lo cual también tiene una connotación sexual.