La empresa Petrolera Nacional ACCEL efectúo ayer el lanzamiento de la campaña "Por un ambiente sano para nuestros hijos" en cumplimiento a la prohibición de la venta de gasolina con plomo a partir del año 2002 y el requisito de la revisión de emisiones vehiculares.
Esta campaña tiene como objetivo despertar la conciencia de los conductores de vehículos a fin de comprender que es necesario adaptarse a las nuevas disposiciones para preservar la salud.
Adaptarse implica realizar un control efectivo de las emisiones, así como también utilizar los combustibles adecuados y brindar el mantenimiento periódico de los motores (comenzando con el cambio frecuente de aceites y filtros). Rolando Pérez Martinis, presidente de Petrolera Nacional-ACCEL , dijo que esta campaña institucional permitirá revertir lo que se ha venido haciendo inconscientemente en materia de contaminación ambiental.
"Hay un gran desconocimiento sobre los beneficios del control de emisiones, el mantenimiento preventivo adecuado, el uso de productos mejorados y la responsabilidad de conservar un ambiente sano. El tema de la calidad del aire ha tomado particular relevancia en los últimos años, y ha surgido por los resultados del monitoreo de la calidad en los diversos países de la región.
Según Ricardo Anguizola, director de la ANAM en Panamá las emisiones vehiculares son la principal fuente de contaminación del aire en las zonas urbanas. En 1996 se dan los primeros pasos hacia el control de la contaminación ocasionada por combustibles y plomo a través de la ley N0.36 que establece 4 aspectos relevantes como lo son: la designación del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá como ente encargado de la calidad del aire, y los requisitos de certificados de emisiones de los vehículos importados a partir de 1998.
Además, la prohibición de la venta de gasolina con plomo a partir del próximo año y el requisito de revisión de las emisiones vehiculares. El director señaló que, aunque en algunas áreas residenciales de la ciudad, ha disminuido la contaminación, todavía existen sitios del alta concentración vehicular, como San Miguelito, que aún continúa mostrando valores 1.5 veces por encima de los valores recomendados por los organismos internacionales de salud.
El plomo, el óxido de nitrógeno, el azufre, el monóxido de carbono y las partículas suspendidas son algunos de los contaminantes que comúnmente se pueden encontrar en la atmósfera de la ciudad capital.
Los mismos son capaces de producir enfermedades como deficiencias respiratorias agudas (asma, infecciones bronquiales, neumonía), disminución de capacidades de atención irritación en los ojos, garganta y piel entre otras.