Las petroleras occidentales tratan de obtener de los rebeldes libios garantías sobre la futura seguridad de sus operaciones en ese país agitado por el espectro de la guerra civil.
La decisión de entablar negociaciones con los líderes de la oposición local al régimen del coronel Muamar el Gadafi indica que las petroleras han reconocido que no tienen más remedio que respetar la realidad sobre el terreno, comenta el diario "Financial Times".
La oposición controla de hecho buena parte de la industria petrolera libia en el este del país, donde se ha hecho fuerte.
Directivos del sector dijeron al periódico británico que están hablando con líderes tribales y otros dirigentes de la oposición para obtener esas garantías.
Antes de que estallara la crisis, el país norteafricano producía cerca de 1.6 millones de barriles de petróleo al día.
La producción, que tenía un valor de 5,500 millones de dólares al mes, se ha reducido mientras tanto a la mitad.