Las empresas petroleras aseguran que el establecimiento por parte del Gobierno de precios topes en los combustible es "una mala política", por lo que esperan llegar a un acuerdo para el cálculo de los precios de paridad de importación.
Aunque las multinacionales pretenden pintar el escenario de manera distinta, un miembro de la Asociación de Distribuidores de Gasolina y Derivados del Petróleo (ADIGAS), quien pidió reserva de su nombre, aseguró que las petroleras no solo han pedido la intervención de la embajadora de los Estados Unidos, Barbara Stephenson, sino que pretenden apelar a la seguridad jurídica y a la libre oferta y demanda.
"Ya están haciendo lobby ante las autoridades estadounidenses", afirmó.
Pero, Francisco De Icaza, vocero de las petroleras, negó dicha aseveración, alegando que solo se busca hacer una buena distribución de precios cuando el combustible alcance picos muy altos.
Al respecto, se intentó conocer la versión del secretario de Energía, Dani Kuzniecky, pero no respondió el celular.
El miembro de ADIGAS manifestó que la molestia de las transnacionales es que con los precios topes han tenido pérdidas de alrededor de 15 a 17 centésimos por cada galón de combustible que entra al territorio panameño.
Agregó que es posible que los nuevos precios que tiene que dar a conocer el Gobierno el próximo 5 de noviembre, "mantengan una nueva disminución".
En opinión de Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (UNCUREPA), para el Gobierno es difícil manejar esta situación, ya que en el país las transnacionales tienen el control del mercado.
Comercio.
Actualmente en Panamá se paga un impuesto de 60 centésimos por cada galón de gasolina y de 25 centésimos por galón de diésel, impuesto que representa el 18,1% del costo total de un galón de gasolina y el 10,5% del precio del diésel.
Cifras del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) indican que hasta junio pasado en el país se habían consumido 379,545,899 galones de combustible, siendo el diésel el de mayor consumo.
Según esta entidad, los intermediarios locales, formados por distribuidoras, gasolineras y empresas mayoristas, tienen gastos de manejo de 18 centésimos, o 5,4%, del precio por galón.
Para el economista Aristides Hernández, de Latin Consulting Co., la opción más favorable es que el Gobierno controle el precio de los combustibles, estableciendo un margen de ganancia de 15 a 20 centésimos por galón para las estaciones de combustible de la ciudad capital y de 21 a 30 centésimos para las gasolineras del interior de país. Actualmente el margen de ganancias es de hasta 25 centésimos por galón.
Luis Espósito Picardi, de la Unión Independiente de Gasolineras, dijo que en el país las transnacionales petroleras controlan el 70% del mercado, y son las que se llevan las mayores ganancias. En el país operan 518 estaciones de gasolina.