El producto interior bruto (PIB) de Bolivia creció un 3.77% en los primeros nueve meses del año respecto al mismo período de 2009, mientras que las remesas descendieron un 10.5% en este tiempo, informaron ayer fuentes oficiales.
Según un boletín del Instituto Nacional de Estadística (INE), el empuje de las ventas de petróleo y gas, la construcción y el transporte, que ascendieron en un 10.3%, un 8.55% y un 7.76%, respectivamente, permitieron este crecimiento hasta septiembre.
Mientras, los servicios de electricidad, gas y agua aumentaron un 6.5%; los servicios bancarios un 5.02%; el comercio un 4.12% y las comunicaciones un 3.25%.
El único sector que presentó una variación negativa fue el de la minería, con un descenso del 3.74%.
En 2009, el PIB boliviano creció un 3.36% y en el año anterior subió un 6.15%, sobre todo gracias a la expansión de la minería, la construcción, la industria manufacturera y la inversión estatal.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Alberto Arce, admitió la semana pasada que la economía boliviana no crecerá al 4.5% previsto a principios del año.