La persistencia del desempleo en Estados Unidos y el debilitamiento de la demanda en Europa aminoraron el ritmo de crecimiento de la economía estadounidense a un ritmo anual del 1.5% entre abril y junio, según los datos divulgados ayer por el Departamento de Comercio.
En el primero de sus tres cálculos sobre el producto interior bruto (PIB) trimestral, el gobierno ajustó sus cifras del período enero a marzo cuando la actividad económica creció a una tasa anual del 2%.
La corrección de cifras también se extendió al trimestre final de 2011 cuando, según el gobierno estadounidense, el producto interno bruto creció a un ritmo anual del 4.1%, el mejor desempeño en seis años y un punto porcentual por encima del informe anterior.