El sector bancario se mantiene firme en la posición de que Panamá no debe entrar en una lista de paraísos fiscales y que el Gobierno debe defender al país ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Anualmente la OCDE elabora una lista, de acuerdo a sus estándares, donde coloca a los países que no cooperan lo suficiente en materia fiscal.
Ayer, los gerentes del centro bancario panameño se reunieron durante la culminación de la Convención Bancaria para tratar este tema y presentar en los próximos un plan ante lo que consideran una amenaza por parte de la OCDE.
Moisés Cohen, presidente de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), indicó que una de las conclusiones principales es que "Panamá no debe estar en una lista de paraísos fiscales de la OCDE".
Cohen dijo que van a exhortar al Gobierno para que haga todo lo necesario para demostrar que Panamá es un país cooperador en materia de prevención de lavado de dinero, contra el narcotráfico, y que sigue las normas de "conoce a tu cliente".
Para Alexis Arjona, expresidente de la ABP, estar en una lista de paraísos fiscales no es algo que solo afecta la imagen de un país, sino que trae otras implicaciones que pueden afectar los negocios.
Explicó que esto puede tener consecuencias en las transacciones de Panamá, que podrían empezar a ser gravadas con impuestos adicionales o con tasas de castigo.
Los banqueros coinciden en que hasta el momento el "secreto bancario" ha funcionado, y que prueba de ello es la buena solidez del sistema.