Únicamente medidas coordinadas internacionalmente pueden dar resultado en los intentos que realizan los gobiernos para remontar la crisis financiera y económica, reconoció el primer ministro británico, Gordon Brown.
Consideró que la etapa de reflexiones ha pasado y que ahora "es el momento de actuar, pero no con medidas nacionales, sino de manera conjunta".
Defendió las medidas que su Gobierno -al igual que gran parte de países industrializados- ha adoptado para rescatar su sistema bancario y, más recientemente, para estimular la circulación del crédito y la economía en general, luego de que se confirmara que el Reino Unido -al igual que las principales economías de Europa, Estados Unidos y Japón- están en recesión.
En una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Brown explicó que esta situación requiere de un "activismo fiscal", que se justifica doblemente por las bajas tasas de interés y de inflación.
El primer ministro, que fue uno de los primeros dirigentes mundiales en actuar cuando se hizo evidente la magnitud de la crisis, alertó que ésta puede llevar a "una nueva forma de proteccionismo y a una desglobalización" (fenómeno opuesto a la globalización).
Sostuvo que esto último ocurrirá si no se adoptan medidas inmediatas de alcance internacional y recalcó que retroceder en la globalización "tendría graves implicaciones para la prosperidad en todas partes del mundo".
Brown opinó que uno de los motivos que amplificó la crisis fue la inexistencia de un sistema de alerta temprana en el sistema financiero que permitiese prevenir y alertar sobre el abismo al que se dirigía.
"El argumento era que el riesgo se reducía con la diversificación", dijo.