EL DIRECTOR general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, valoró los esfuerzos de las mayores potencias comerciales para negociar entre ellas algún avance en la Ronda de Doha, pero les pidió que recuperen el carácter multilateral de las negociaciones.
"Está claro que hoy en día el proceso multilateral -en el que participan el centenar y medio de estados miembros de la OMC- no puede seguir esperando a la contribución .de los pequeños grupos", defendió el máximo responsable de la organización al inicio de la reunión informal del Comité de Negociaciones Comerciales que tuvo lugar en Ginebra.
Esos "pequeños grupos" a los que se refirió Lamy son fundamentalmente el G-4, formado por Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Brasil y la India, y el G-6, en el que también participan Australia y Japón.
La semana pasada el G-4 se reunió en Nueva Delhi para tratar de avanzar en las negociaciones de la Ronda de Desarrollo de Doha, impulsada por la OMC en 2001 con el objetivo de que todos los miembros se comprometieran a facilitar la entrada en sus mercados de productos extranjeros, de tal forma que los más pobres se pudieran beneficiar de nuevas oportunidades de negocio.
Sin embargo, las negociaciones llevan meses encalladas debido fundamentalmente a la negativa de las mayores potencias comerciales a desproteger sus mercados nacionales, en especial el agrícola, tradicionalmente muy enrarecido a base de subvenciones internas a los agricultores y barreras arancelarias a las importaciones.
En la reunión de Nueva Delhi las cuatro potencias coincidieron en la necesidad de reactivar las negociaciones y se marcaron el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre cuánto y cómo debe abrir cada una sus mercados antes de mediados de junio.
Ese acuerdo lo llevarían luego a la mesa de negociación con el resto de los miembros de la OMC y, en teoría, así se facilitaría un consenso capaz de cerrar la Ronda de Doha antes de final de año.
Lamy no dudó de la importancia de reuniones como la de Nueva Delhi, pero recordó que en Ginebra, sede de la organización, se llevan a cabo negociaciones multilaterales, que son la base del funcionamiento de la OMC y que tienen que seguir en marcha.
Una vez que los países se vean forzados a traducir su "voluntad negociadora" en "cifras y porcentajes concretos", "lo previsible es que las negociaciones tomen un nuevo ritmo mucho más dinámico, inidicaron fuentes diplomáticas.
A finales de julio se decidió su suspensión temporal por la imposibilidad de alcanzar un acuerdo.
Piden avanzar la Ronda de Doha
Presentarán texto con preguntas sobre qué está dispuesto a ceder cada miembro de la OMC.