LOS ACTIVOS estatales deben ser analizados "cuidadosamente" antes de proceder a ponerlos en venta, en concesión o abrirlos al sector privado, opinan economistas consultados.
La reacción del sector económico surge luego de conocerse una carta enviada al Banco Mundial por el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Vallarino, en donde deja abierta la posibilidad de privatizar algunos activos estatales para ayudar a reducir la deuda.
El Gobierno, sostiene el funcionario en la misiva, evalúa "alternativas y estudios, incluyendo la posibilidad de venta, concesión y apertura al sector privado en ciertas actividades actualmente reservadas para el Estado".
Al respecto, una fuente cercana a Vallarino, que pidió omitir su nombre, dijo que el interés de las autoridades "está puesto en las tierras estatales, más no en las instituciones".
No obstante, los activos más importantes del Gobierno se centran en entidades como La Caja de Ahorros, el Banco Nacional, el Banco de Desarrollo Agropecuario, los Casinos Nacionales, el Centro de Convenciones ATLAPA, y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, entre otros.
Adolfo Quintero, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, recomendó prudencia con los activos estatales, recordando que las privatizaciones en nada han beneficiado a los panameños.
Aunque manifestó que la iniciativa gubernamental "no está mal, desde el punto de vista financiero", insistió en la necesidad de hacer un estudio de factibilidad para evaluar el tipo y la calidad de los activos.
En tanto, el economista José Gómez indicó que "la gente está en contra del canje de recursos y de la transferencia de activos de los fondos estatales".
Añadió que en el tiempo esto podría "favorecer las privatizaciones".
Por su lado, el también economista Rolando Gordón recordó que de iniciarse un plan de privatización, los dineros deben "por ley" pasar al Fondo Fiduciario para las inversiones públicas o de interés social. De utilizarse para pagar la deuda, aseguró, se tendría que cambiar la Ley No. 20 de 1995, que regula esta materia.
Esto, agregó, sería un retroceso, tal como ocurrió en varios países latinoamericanos en donde se vendieron las empresas públicas y el dinero lo utilizaron para pagar planillas y deudas, y al final no ingreso nada para el país.
Expertos aconsejan que se haga un análisis de los activos estatales antes de tomar una decisión tendiente a reducir los niveles de deuda.
Al mes de junio la deuda pública panameña alcanzaba los 10 mil 537 millones de dólares.
La deuda externa llegó a $7 mil 913 millones.
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