Antes de invertir en un proyecto millonario como el saneamiento de la bahía y la ciudad de Panamá, el Gobierno debe dotar al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) de herramientas para manejar y operar las aguas servidas.
En estos términos se manifestó el presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Javier Cardoze, quien propone la creación de una nueva tasa de aguas residuales, a través de la cual el panameño pague entre 5 y 7 dólares por mes.
En la actualidad, el manejo y operación de las aguas servidas las realizan las promotoras de vivienda.
Ante estos planteamientos, el director del IDAAN, Juan José Amado III, sostuvo que la entidad no tiene previsto crear una nueva tasa de aguas servidas a los clientes.
"Quizás en el futuro se podría contemplar la posibilidad de cobrar una tasa de valorización o aumentar algún impuesto para mantener en óptimas condiciones la planta de tratamiento de aguas servidas, que es la última fase del préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo", dijo.
El BID prestará 300 millones de dólares a Panamá para el saneamiento de la bahía y la ciudad. De este dinero, se proyecta invertir 50 millones en el reforzamiento de la infraestructura de la red de alcantarillados en la ciudad capital.
A partir del mes de marzo, inicia el proceso de licitación para los diferentes contratos que se tienen estipulado, con montos entre $3 y $7 millones cada uno.
Según estudios de la CAPAC, las promotoras de vivienda por años se han hecho cargo de la construcción de las plantas, que cuestan entre $400 y $700 por vivienda.
También estima que al año el mantenimiento de las plantas cuesta a las promotoras entre $60 y $85 por vivienda.
Desde hace unos seis años, el Municipio de Panamá prohibió bañarse o pescar en la contaminada bahía.
Piden crear tasa de aguas servidas
En la actualidad, las promotoras de vivienda construyen las plantas y le brindan el mantenimiento.