La organización ecologista Oceana pidió ayer más protección y restricciones de pesca para los tiburones, en un informe en el que denunció que en 2008 se capturaron 1,3 millones de "tiburones muy migratorios" en el océano Atlántico, fuera del control de las pesquerías.
"Se capturan demasiados tiburones en el Atlántico para que la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) -que se reúne hasta el próximo día 27 en París- pretenda que no es un problema", declaró la científica marina Rebecca Greenberg, de Oceana.
Greenberg pidió a la ICCAT que se prohíba la pesca de especies amenazadas como los tiburones martillo, el tiburón oceánico de punta blanca, el zorro marino y el tiburón cailón.
"Ya es hora de que protejamos a los mayores predadores de nuestros océanos", dijo.
La ONG Oceana, que participa como observadora en la reunión de la ICCAT, considera que se deben establecer cuotas máximas para las capturas de tiburones también sobre la base de informes científicos, especialmente para el marrajo común.
Desde esa plataforma se pide a los 48 miembros de la ICCAT que exijan que los tiburones lleguen a puerto enteros, es decir con la aleta adherida naturalmente al cuerpo, evitando así que los pescadores cercenen la aleta y se deshagan del resto del animal, una práctica conocida como aleteo.
Según la organización, muchas poblaciones de tiburones están en peores condiciones que otros peces que sí controla la ICCAT, cuya eventual decisión sobre las tasas de pesca del atún rojo para el próximo año centra la mayor parte de la atención informativa en la reunión de París.