En Panamá operan varias compañías que se dedican a captar capital nacional para invertirlo en las bolsas internacionales, apegándose a las leyes y reglamentaciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
De acuerdo al comisionado de la Comisión Nacional de Valores, Carlos Barsallo, lo que antes se conocía como Fondos Mutuos, hoy Sociedad de Inversión, es una actividad financiera que se regula muy de cerca en esta institución.
Explicó que una Sociedad de Inversión es una empresa que, mediante la expedición y ventas de sus propias cuotas, se dedica al negocio de obtener dinero del público inversionista, a través de pagos únicos o periódicos, y su objetivo es invertir y negociar.
Estas negociaciones o inversiones pueden ser directas o a través de administradores de inversiones en valores, divisas, metales, bienes inmuebles o cualquier otro bien que determine CNV, precisó el comisionado Barsallo.
Los inversionistas pueden comprar solo acciones de una sociedad de inversión, que de acuerdo a lo que reúne en capital lo invierte en valores. Barsallo sostuvo que, en esta actividad, el riesgo es compartido entre todos los que participan de la transacción, dependiendo del valor de cada cuota.
Estas cuotas normalmente son negociables, y sus precios suben o bajan en la medida que los activos que adquirió determinada sociedad incrementen o disminuyan su valor.
Los inversionistas se pueden salir de la operación cuando quieran, pueden vender sus cuotas a la propia sociedad de inversión o a un tercero.
Barsallo también aclaró que las operaciones de una sociedad de inversión son muy diferentes, aunque parecidas, a las que realizaba Estrellamar.
La diferencia está en el producto que Estrellamar promocionó y las figuras que existen, negocio de banca vs sociedad de inversión.
"El negocio de Estrellamar hace aparentar que es un negocio de banca y no una sociedad de inversión", expresó Barsallo.
La clave está en muchas cosas, entre ellas el depósito, la documentación contractual que se tiene entre lo que lo que creían los que depositaban el dinero, lo que decían las personas que recibían el dinero. "Estas son la clave de lo formal contra lo real", dijo Barsallo.
A raíz de este problema, la Comisión Nacional de Valores y la Superintendencia de Bancos emitieron por separado cartas al ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado, para que elabore un proyecto de ley que busque eliminar los vacíos de las leyes de valores en Panamá.
En cuanto al caso de Pegavus , que opera como un intermediario para colocar capital panameño en las principales bolsas del mundo, Barsallo sostuvo que esta empresa posee una licencia de casa de valores, y entre los productos que ofrece se encuentran los denominados Fondos Mutuos o Sociedades de Inversiones.
"Toda sociedad de inversión que ofrezca públicamente sus cuotas de participación en Panamá tiene que solicitar un registro en la CNV previamente para poder ofrecer públicamente sus servicios", puntualizó Barsallo.
La Comisión Nacional de Valores también otorga otras licencias para regular la actividad financiera en y desde Panamá, entre ellas, licencias de bolsas de valores, centrales de valores, casa de valores, asesores de inversiones, ejecutivos principales, corredores de valores, analistas y administradores de inversiones.
Por otro lado, Barsallo informó que el martes pasado, el equipo de representantes legales del empresario panameño-nortamericano, Marc Harris se apersonó a la Comisión Nacional de Valores, con dos propósitos: estudiar la posible reconsideración de las suspensión de sus empresas e informarse más sobre las licencias que tendrían que tramitar para poder reiniciar sus operaciones.