El ministro brasileño de Agricultura, Marcos Vinicius Pratini de Moraes, pidió a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) un estudio sobre el costo que representan para los productores de países en vías de desarrollo los subsidios agrícolas concedidos por los Estados industrializados y denunció las barreras sanitarias utilizadas “como una nueva forma de proteccionismo”.
“Pedimos a la OCDE un estudio sobre el costo y las consecuencias sobre los ingresos de los productores y sobre los ingresos del país exportador”, declaró este martes a la prensa Pratini de Moraes, que realiza desde el lunes una visita de cuatro días a Francia.
“Enviaremos a la OCDE informaciones más precisas sobre productos específicos como soja, algodón o azúcar para que pueda informar a sus países miembros de las consecuencias de esa política”, explicó.
En su reunión con el secretario general de la OCDE, Donald Johnston, el ministro brasileño denunció “la depreciación de los precios” en el mercado internacional a raíz de los subsidios de los países desarrollados y citó los “enormes perjuicios” causados por las ayudas estadounidenses a la soja que por ejemplo costaron este año a Brasil “1,250 millones de dólares”.
“Esperamos que la OCDE introduzca (en el estudio) nuestra visión sobre el problema que constituyen las subvenciones para nuestros agricultores y para nuestra política comercial. Sus evaluaciones nos permitirán vencer las resistencias que aún existen en el mercado internacional”, aseguró.
Brasil presentó el pasado viernes ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) quejas contra Estados Unidos y la UE sobre el algodón y el azúcar.
En otra reunión mantenida en París, con el secretario general de la Organización Internacional de Epizootias (OIE), Bernard Vallat, Pratini de Moraes pidió que no “se utilicen las barreras sanitarias como una nueva forma de proteccionismo”.
El ministro dio como ejemplo la vaca loca. Según explicó, para poder seguir exportando carne a países como Canadá, Brasil se vio obligado a demostrar que esta enfermedad no había afectado al ganado de su país, “algo mucho más difícil de probar que su presencia”, subrayó.
Anunció además que la OIE organizará por primera vez a finales de noviembre en Río de Janeiro la próxima reunión de sus comités de fiebra aftosa y sanitario, lo que interpretó como una “clara demostración de la creciente importancia de la producción de ganado brasileño”.
Pratini de Moraes también se entrevistó con su homólogo francés, Hervé Gaymard, al que comunicó el interés de Brasil en acercarse al país europeo “en el ámbito de la tecnología y del marketing”.