Con el precio del petróleo en caída libre desde el comienzo del año y tras varios recortes en la producción para contener su desplome, el principal reto al que se enfrentan ahora los Estados es garantizar el abastecimiento de crudo cuando la demanda comience a repuntar.
Esta es la principal conclusión a la que han llegado hoy los expertos reunidos en el XX Congreso Mundial del Petróleo celebrado en Londres, que han coincidido en la necesidad de un "ajuste global" que permita asegurar el consumo de petróleo en todo el mundo cuando la crisis toque a su fin y la demanda y los precios se estabilicen.
En este sentido, el secretario adjunto del Departamento de Energía de EE.UU., Al Hegburg, aseguró que desearía ver en el mercado "tanto petróleo como sea posible".
Por su parte, Jean-Arnold Vinois, responsable de Política y Seguridad Energética de la Comisión Europea, insistió en la necesidad de acuerdos multilaterales que permitan "avanzar desde la dependencia hacia la interdependencia energética".
A su juicio, es tal la importancia de garantizar el abastecimiento energético que la UE ha incrementado sus exigencias mínimas para las reservas de emergencia de crudo.
Ninguno de los dos políticos quiso especular sobre el tiempo que el mercado del petróleo tardará en salir de su particular crisis, ambos se mostraron confiados en que la demanda comenzará a recuperarse a medida que los "brotes verdes".