El Sector de Bienes Raíces solicitó al Gobierno una ampliación a la Ley de Interés Preferencial de manera que se ajuste a la nueva realidad de costos y economía del país, para que no se perjudiquen las familias de ingresos medios-bajos, tras la entrada en vigencia de las Reformas Tributarias.
Natasha Sucre, presidenta de la Asociación Panameña de Promotores y Corredores de Bienes Raíces (ACOBIR) sostuvo que "no es lógico que se siga manteniendo la ley hasta 62 mil 500 balboas, debe aumentarse el monto o valor de la propiedad que se incluye en esta norma, porque de hecho el costo de las viviendas va a subir". Consideró que se debe fijar el límite de la ley entre los 75 mil balboas y 80 mil balboas para el costo de las viviendas.
Esta ley tiene un efecto social y económico positivo porque permite que las familias de clase media con ingresos medios-bajos tengan acceso a una vivienda propia. La entrada en vigencia de las Reformas Tributarias ha traído consigo un incremento en los impuestos que alteran los procesos en el sector de inmuebles.
Por ejemplo, en las viviendas por un valor de hasta 100 mil balboas la exoneración deja de ser de 20 años para convertirse en una de 15 años. En tanto, las viviendas con un valor de 100 mil a 250 mil balboas no tendrán exoneración de 20 sino por 10 años y, de 250 mil en adelante la tendrán de 5 años.
Pero, según Sucre, el Gobierno fue "hábil" porque a la par de estos cambios estableció que toda edificación que tenga su permiso de construcción hasta el 31 de diciembre del 2003 y que este terminada e inscrita sus mejoras hasta el 31 de diciembre del 2004 "seguirá exonerada por 20 años".
Esta situación provocará un "boom ficticio" dado que durante este año muchos inversionistas iniciarán la construcción de edificios procurando tenerlos listos al 31 de diciembre del 2004 a fin de que ser incluidos dentro de los 20 años de exoneración, señaló.
En consecuencia en el 2005 se dará una oferta mayor que la demanda y se producirá una contracción en la industria de la construcción y en particular en la actividad inmobiliaria en general.
A juicio de la presidenta de ACOBIR " los países tienen que tener planes a largo plazo bien estructurados de manera que no confrontemos una economía ciclíca que continuamente sube y se despeña con crisis económicas".
Panamá se distingue en Latinoamérica por poseer un mayor porcentaje de familias dueñas de las viviendas que ocupan. Básicamente por el apoyo de la banca y por un buen sistema de construcción y corretaje de bienes raíces.
"Ese éxito también es producto de la existencia de la exoneración del impuesto sobre inmueble durante los primeros 20 años y de la existencia de la Ley de Intereses Preferenciales".
Sucre destacó que las reformas tributarias en general afectarán etapas de la construcción que impactadas por nuevos impuestos terminarán teniendo un costo mayor que se reflejará en el precio final al consumidor.
Desde que se creó la Ley de Intereses Preferenciales en 1985 y la ampliación de sus rangos de créditos en 1990 se logró extender la vigencia hasta el año 2004, sin embargo, desde la fecha de creación de la ley no se han propuesto ajustes a los límites establecidos.
Según la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) desde 1985 hasta la fecha se ha detectado una variación significativa en los costos de materiales y de mano de obra del sector.
Piden reajustar Ley de Interés Preferencial
"...Debe aumentarse el valor de la propiedad que se incluye en esta norma, porque de hecho el costo de las viviendas va a subir", afirma Natasha Sucre.