El morro del Concorde fue adjudicado ayer por aproximadamente 500 mil dólares en una subasta de piezas y recuerdos del que fuera el único avión supersónico comercial de la historia.
La punta de la nariz, el "radome", de uno de los "pájaros blancos" de Air France fue adquirida por una mujer de unos 60 años, que pidió el anonimato, en la subasta celebrada en Christie"s.
En total, se han puesto a la venta 218 lotes, cuya recaudación se destinará a la Fundación de Air France, en beneficio de la infancia. La bautizada como "venta Concorde", en la que los precios han superado con mucho las estimaciones, está articulada en torno a cuatro temas: la aventura supersónica, la aviónica, los objetos de recuerdo y las tiradas fotográficas.
Una de las estrellas de la subasta era el morro del Concorde, un cono de 3.5 metros de largo, que tenía acumuladas 19,567 horas de vuelo y que fue adjudicado por un precio muy superior a las estimaciones iniciales de entre 10,000 y 15,000 dólares.
El primer lote dio la medida del éxito del evento: era un velocímetro, estimado en entre 300 y 400 dólares y que fue vendido por aproximadamente 12 mil dólares.
La pieza más cara (con un precio estimado de 60,000 a 120,000 dólares) es el motor íntegro del Concorde, que lleva las siglas de sus dos constructores: Rolls-Royce y SNECMA.
Dos ejemplares del motor se subastan. Ninguno de los cinco Concorde que quedaban en poder de Air France, después de que se estrellara el sexto, poco después de despegar de París en julio de 2000, fueron desmontados para esta subasta. Los lotes puestos a la venta procedían de reservas de mantenimiento de la compañía aérea francesa, pero en un 95% han estado en el aire, según la compañía aérea.