El presidente de la Asociación Panameña de Software (APS), Julio Arango, manifestó que según datos estadísticos, para 1997 en Panamá, el 70% del software instalados en computadoras personales eran ilegales.
Señaló que igualmente, se estima que en los últimos años se han generado más de B/.5,000 millones en pérdidas para las empresas manufactureras, distribuidores y revendedores de esta industria.
De acuerdo a Arango, el uso ilegal del software frena el desarrollo del mercado local y evita el crecimiento de las empresas que lo conforman, por esta razón surge la necesidad de crear la APS, como una asociación gremial sin fines de lucro.
En la APS se agrupan empresas panameñas involucradas en el desarrollo y distribución de productos de software y de servicios, para divulgar la importancia de la protección de los derechos de propiedad intelectual inherentes del software y disminuir su uso ilegal en Panamá.
Arango expresó que a pesar de las consecuencias que genera la piratería, la industria del software en Panamá tiene un crecimiento de 34% por año, es una industria que crece y como en el caso de la India, está generando una cantidad considerable de empleos. Destacó que estos son miles de empleos bien remunerados para profesionales calificados, lo que permitirá absorber a casi a todos los estudiantes egresados de las universidades en este campo.
La APS está conformada por las principales compañías de software que funcionan en el país como: Data Serve, Multitek, Sonitel, Unisystem, Cibernética, Solusoft, Grupo Informática, ASI y Tecnasa; además entre sus socios colaboradores se encuentran compañías internacionales como: Microsoft Corp. y Oracle.