El plan de retorno voluntario, que establece el abono acumulado y anticipado de la prestación por desempleo a los inmigrantes extranjeros que se hayan quedado sin puesto de trabajo en España y quieran regresar a sus países, entró ayer en vigor.
La normativa abarca a los foráneos no pertenecientes a la UE que retornen voluntariamente a sus países de origen. Los extranjeros que se acojan al plan tendrán preferencia luego para incorporarse al contingente de obreros no comunitarios, una vez cumplido su compromiso de no volver a España durante tres años. La norma afecta a: Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, Rusia, Filipinas, Marruecos, México, Paraguay, Perú, R. Dominicana, Túnez, EEUU, Ucrania, Uruguay y Venezuela.