En el sector portuarios hay un área donde el Estado debe enfocarse urgentemente, debe proveer todo su respaldo a las industrias marítimas auxiliares, es decir al conglomerado de pequeñas y medianas empresas que prestan servicios a las naves que transitan por el Canal o utilizan los puertos en el Atlántico y el Pacífico.
Estas empresas carecen de infraestructuras seguras y protegidas, de muelles que les permitan ofrecer sus servicios de forma eficiente. Además, en su gran mayoría comenzaron a desarrollarse a partir del año 2000, pero tienen un alto potencial de generación de ingresos, los cuales a su vez se convierten en aportes al erario público.