Según datos de la ONU, 641 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza en esa parte del mundo, lo que representa un tercio del total mundial.
El BAD, con sede en Manila, indicó en un comunicado que los países de Asia y el Pacífico sufren las consecuencias de la inflación de los combustibles, pero que todavía no han sentido todos los efectos negativos por la escalada de los alimentos.
La entidad multilateral insta a los gobiernos a aprovechar las ventajas que ofrezcan sus productos en el mercado internacional y a protegerse de los precios crecientes del petróleo, el arroz y los combustibles.
El director general del BAD, Philip Erquiaga, lamentó que muchos países han descuidado durante décadas la agricultura y añadió que pasarán años hasta que se recuperen muchos cultivos o se lleguen a los niveles que el mercado demanda.
En su opinión, naciones como Papúa Nueva Guinea, las islas Salomón han sabido sacar partido al buen mercado del cacao.