Economía

Poca preparación para enfrentar el Y2K


El Banco Mundial dice que muchos países en desarrollo no están preparados para abordar los problemas que en las computadoras podría causar el problema informático del Milenio Y2K (año 2000), y pocos han tomado las medidas correctivas necesarias para salvaguardar sus sistemas de computadoras. Los países de Asia Oriental, América Latina y la antigua Unión Soviética podrían ser afectados severamente.
Una encuesta del Banco Mundial sobre la preparación para el Y2K, en 139 países halló que sólo 21 países - 15 por ciento - "estaban adoptando medidas correctivas concretas para salvaguardar a sus sistemas de computación; y 33 (24 por ciento) dieron cuenta de estas conscientes del problema pero no estaban adoptando ninguna medida para abordarlo".
Dijo el banco que una falla general de los sistemas que proveen servicios esenciales como los de generación de electricidad, telecomunicaciones, distribución de alimentos y combustible, así como la prestación de asistencia médica - lo cual puede ocurrir si no se corrige el problema Informático del Milenio - "podría poner en peligro la salud, la seguridad y el bienestar económico de la población del mundo en desarrollo".
"Por lo tanto, el Banco recomienda que los gobiernos de esos países aprovechen los meses que quedan del año 1999 para preparar planes para situaciones de emergencia con el fin de evitar el descalabro de sus sistemas de computación más importantes".
Debido a la manera en que las computadoras fueron programadas hace décadas, algunas de éstas tienen calendarios internos que quizás no puedan reconocer el año 2000, y en lugar de eso confundan la fecha por 1900.
A continuación el texto del comunicado de prensa publicado en español por el Banco Mundial:
Los países en desarrollo no están bien preparados para enfrentar el problema informático del milenio en el año 2000.
Según el Banco Mundial, los países en desarrollo están conscientes del problema pero tardan en aplicar las pertinentes medidas correctivas.
Según la evaluación realizada por el Banco Mundial acerca del problema informático del milenio, a menos de 12 meses del inicio del año 2000 gran parte de la atención prestada por los medios de comunicación y la preocupación del público en torno al mencionado problema se han centrado en las operaciones de computadora en el hemisferio occidental, pero muchos países en desarrollo están cada vez menos preparados para encarar los riesgos planteados por el problema informático del milenio o del año 2000, y son pocos los que han tomado las medidas correctivas necesarias para salvaguardar sus sistemas de computación. Los países de Asia oriental, América Latina y la antigua Unión soviética que atraviesan crisis también podrían verse muy afectados.
No se ha prestado atención al problema porque muchos observadores suponen que los países en desarrollo dependen menos de las computadoras en la vida cotidiana. Con todo, la mayoría de los países en desarrollo, incluso los más pobres, han computarizado servicios esenciales como los de generación de electricidad, telecomunicaciones, distribución de alimentos y combustible, así como la prestación de asistencia médica; el Banco afirma que una falla general de esos sistemas podría poner en peligro la salud, la seguridad y el bienestar económico de la población del mundo en desarrollo. Por lo tanto, el Banco recomienda que los gobiernos de esos países aprovechen los meses que quedan del año 1999 para preparar planes para situaciones de emergencia con el fin de evitar el descalabro de sus sistemas de computación más importantes.
"Se trata de un problema mundial que afecta no sólo a los países industriales que dependen en gran medida de las computadoras, sino también a los países en desarrollo", afirma James Bond, director del Departamento de Energía, Minería y Telecomunicaciones del Banco Mundial y coordinador de la preparación para encarar el problema informático del año 2000 en la actual cartera de préstamos del Banco y las donaciones con ese fin a los países en desarrollo. "Mientras que los países ricos y las empresas grandes tienen el dinero y los servicios de técnicos especializados necesarios para preparar a las computadoras y sus programas operativos para evitar el problema informático del año 2000, muchos de nuestros países clientes en desarrollo no cuentan con los recursos para abordar un problema que la mayoría considera como un riesgo poco claro y distante".
El señor Bond afirma que en una encuesta reciente del Banco acerca del grado de preparación para evitar el problema informático del año 2000 que abarcó a 139 países, sólo 54 habían empezado políticas nacionales para enfrentar el problema; tan sólo 21 estaban adoptando medidas correctivas concretas para salvaguardar a sus sistemas de computación; y 33 dieron cuenta de estas conscientes del problema para abordarlo. Sin embargo, el Banco advierte que no debe considerarse que la mera existencia de un plan nacional de acción para abordar el mencionado problema significa que a fines de 1999 los países estarán plenamente preparados para hacer frente al problema informático del año 2000.
Si los países en desarrollo no pudieran arreglar a tiempo sus principales sistemas de computación se podrían registrar repercusiones graves para la cooperación económica regional. Durante una serie de seminarios internacionales sobre el problema en cuestión que el Banco llevó a cabo a lo largo del año pasado, políticos y expertos en computación analizaron la vulnerabilidad de los principales sectores como: los mecanismos de distribución de electricidad; la gestión y la seguridad del control del tráfico aéreo; los enlaces de despacho aduanero; las redes de transporte (ferroviario, portuario, etc.); los sistema de telecomunicaciones y los sistemas regionales de liquidación de pagos.
"No hay que pensar demasiado para ver cuán estrechamente interrelacionadas se han vuelto las economías regionales", afirma Bobak Rezaian, el coordinador de la preparación para encarar el problema informático del año 2000 de la Oficina Regional de Africa, que asistió a varios de los seminarios en Africa. "Tomemos el caso de Nigeria, que suministra gran parte de la energía, que suministra gran parte de la energía que consume su país vecino, Níger. Puede verse entonces que si las instalaciones eléctricas de Nigeria no están preparadas para encarar el problema informático del año 2000, la economía y las condiciones de vida reinantes en Níger podrían verse rápidamente afectadas. Es el mismo caso de Rwanda, Burundi y otros países de Africa oriental y meridional que compran gran parte de la electricidad que consumen a productores de países vecinos. Esta interdependencia también puede observarse en Asia, Europa oriental y la mayoría de las demás regiones".
A fin de no ocupar tanto espacio y de aumentar la velocidad del procesamiento, los programadores normalmente usaron una cifra de dos dígitos (98) en lugar de cuatro (1998) para indicar el año. Por lo tanto el año 2000 se escribirá como 00 y los sistemas vinculados a fechas pueden interpretar esta última cifra como 1900 al efectuar cálculos en los que se emplea la fecha.
El error es sencillo, sus consecuencias son importantes y de gran alcance. Si no se soluciona puede ocasionar trastornos para la vida cotidiana que van desde problemas con los sistemas telefónicos y las tarjetas de crédito hasta situaciones de mayor riesgo para la vida, como el mal funcionamiento de los semáforos, del control del tráfico aéreo y los equipos de hospital. Las consecuencias económicas y sociales de esos trastornos podrían ser considerables.
Mientras que tal vez no sea posible resolver todo los aspectos del problema informático del año 2000 en todos los sistemas, sí es posible identificar los sectores más cruciales de la economía y poner en práctica planes rápidos de gestión de los programas a fin de atenuar los trastornos más graves que podrían producirse.
Mientras que tal vez no sea posible resolver todos los aspectos del problema informático del año 2000 en todos los sistemas, sí es posible identificar los sectores más cruciales de la economía y poner en práctica planes rápidos de gestión de los programas a fin de atenuar los trastornos más graves que podrían producirse.
Dado que son pocos los países en desarrollo que hasta ahora han aprobado programas nacionales para estar en condiciones de encarar el problema informático del año 2000, el Banco Mundial recomienda que los gobiernos que no cuenten con planes de medidas correctivas elaboren pronto planes para situaciones de emergencia con el objeto de resguardar a sus sistemas nacionales de prestación de bienes y servicios esenciales a su población. Una vez identificados y protegidos estos intereses prioritarios, los países en desarrollo podrían proceder con el tiempo a arreglar los sistemas menos trascendentales.
Los principales sistemas que deben prepararse para evitar el problema informático del año 2000 son los siguientes:
Generación y transmisión de electricidad.
Sector financiero nacional
Comunicaciones nacionales
Conexiones de transporte (puertos, aeropuertos, ferrocarriles, etc.)
Atención de salud y educación.
Distribución de alimentos y combustible
"A menos de un año del 1 de enero del año 2000 no es posible solucionar a tiempo el problema informático del año 2000 en todo el mundo", afirma Mohamed Muhsin, el oficial Principal de Sistemas de Información responsable de la preparación dentro del propio banco para encarar dicho problema. "Debido a la cantidad de sistemas de información y a los miles de millones de artefactos programables en todo el mundo que deben controlarse y, en caso necesario, arreglarse, los países en desarrollo deben concentrar sus limitados recursos en los sectores cruciales para mantener el funcionamiento del Estado y de la economía de los países".
Teniendo en cuenta cómo las fallas de los sistemas vinculados con el problema informático del año 2000 podrían alterar la vida en muchos países en desarrollo, el Presidente del Grupo del Banco Mundial, James D. Wolfensohn ha escrito a varias autoridades de los gobiernos de Africa, Europa Oriental y Asia Central, así como de otras regiones, para instarlas a elaborar planes para situaciones de emergencia encaminados a abordar los posibles problemas relacionados con el mencionado problema informático.
"Debido al poco tiempo que queda, a la magnitud del problema informático del año 2000 y su gravedad, recomendaría firmemente que, si aún no lo han hecho, designaran a un funcionario de alta jerarquía, preferiblemente a nivel de gabinete, para encargarse de la coordinación de los esfuerzos y la determinación de los problemas a nivel nacional, y para asegurar la disposición de recursos", escribió Wolfensohn. "Según el grado de avance en que se encuentre el proceso de solucionar el problema informático del año 2000 en sus sistemas cruciales, tal vez sea necesario emplear método alternativos para prestar servicios esenciales (por ejemplo, volver al empleo de sistema manuales o utilizar sistemas independientes). Además, los alentaría a que pusieran en práctica lo antes posible planes para situaciones de emergencia al objeto de abordar perturbaciones inevitables".
El señor Wolfensohn agrega que el Banco Mundial está en condiciones de ayudar a sus países clientes en lo que respecta a sus esfuerzos de evaluación y solución, ya sea con fondos de las operaciones en marcha, préstamos especiales de asistencia técnica o donaciones especiales. La primera medida la constituyó una donación de US$16 millones del Reino Unido con destino a los esfuerzos para abordar el problema informático del año 2000 en el marco del Programa de Información para el Desarrollo (InfoDev) del Banco, un programa para la administración de fondos fiduciarios con destino a tecnologías de la información que ha permitido elaborar técnicas de evaluación e información básica sobre las prácticas óptimas en lo que respecta a la solución del problema informático en cuestión.
Además, agregó Wolfenshon, "he escrito a los jefes de gobierno de otros principales países donantes para solicitudes más asistencia. Los gobiernos de Canadá y Estados Unidos han hecho compromisos adicionales".
La campaña del Banco Mundial para ayudar a los países en desarrollo a prepararse para evitar el problema informático del año 2000 comprende tres prioridades, a saber: 1) lograr que los prestatarios tomen más conciencia a través de seminarios de InfoDev y el desembolso de pequeñas donaciones, así como de préstamos otorgados a los países clientes para encarar el problema en cuestión; 2) con la colaboración de los gobiernos prestatarios, evitar las consecuencias del problema informático del milenio en la actual cartera de préstamos del Banco, y 3) asegurar que los sistemas de computación internos del Banco están preparados para evitar el problema informático del año 2000 y permiten a la institución trabajar sin perturbaciones.
El Banco ha aprobado ya dos préstamos destinados a tareas preparatorias específicas para evitar el problema informático del año 2000 y otros están en preparación. El 17 de diciembre de 1998 se aprobó un préstamos por valor de US$330 millones para la Argentina, y a éste le siguió el 19 de enero un préstamos por US$29 millones para Sri Landa; se está preparando para su discusión por el Directorio Ejecutivo del Banco en marzo un préstamo sustancial para Malasia con el mismo fin por valor de US$100 millones; además, se están agregando componentes al efecto a préstamos en tramitación para Turquía y Ucrania.
Además, en el arco de su programa de información para los países, InfoDev ha celebrado 17 seminarios regionales y nacionales en América Latina y el Caribe, Africa al sur del Sahara, Oriente Medio y Norte de Africa, Europa y Asia Central, así como Asia Meridional y Oriental, con la participación de más de 1.500 personas de aproximadamente 120 países. Los asistentes eran ministros de gobierno de alto nivel y directivo superiores de tecnología de la información. Junto con la OCDE y otros patrocinadores, InfoDev organizó la cumbre Mundial sobre el problema informático del año 2000 en Londres en octubre próximo pasado, la que se centró en la necesidad de la cooperación internacional para solucionar los problemas en cuestión.
InfoDev también ha recibido solicitudes de donaciones de 62 países por un total de US$9,6 millones para contribuir a encontrar soluciones al problema informático del año 2000. Se han aprobado 45 de estas solicitudes por un total de US$6,9 millones.
Se están formalizando nuevos compromisos para la iniciativa de InfoDev para el año 2000; la contribución de Estados Unidos será de US$12 millones, la de Canadá a US$650.000 y la de Italia, de US$350.000.
InfoDev también ha preparado un conjunto de instrucciones para solucionar el problema en cuestión ("Cómo elaborar un plan nacional para solucionar el problema informático del año 2000 en los países en desarrollo") para su uso por los gobiernos de los países, el que acaba de poner a disposición del público en general en el sitio informático del Banco.
La Corporación Financiera Internacional, la institución afiliada al Banco Mundial que se ocupa del sector privado, también ha estado estudiando a las empresas en las que invierte a fin de evaluar su grado de preparación para el milenio y ofrece a sus clientes servicios relativos a la solución del mencionado problema.
En enero de 1999, se habían estudiado más de las tres cuartas partes de la cartera activa de 1.690 proyectos del Banco Mundial, por un valor de US$113.000 millones, a fin de determinar los riesgos relativos al año 2000. De estos proyectos, el 48% se consideró de poco riesgo; el 19%, de riesgo mediano y el 33%, de alto riesgo. El Banco está trabajando con los gobiernos prestatarios para asegurar que se pueda evitar el problema informático del año 2000 en la cartera de préstamos de la institución. Además, las reglas sobre adquisiciones del Banco exigen que todas las computadoras y demás artefactos programables, como equipo médico y sus programas, que sean financiados por el Banco Mundial estén preparados para evitar el problema informático del año 2000.
Tareas preparatorias para evitar el problema informático del año 2000 dentro del Banco.
El mes pasado se terminaron de evaluar todas las aplicaciones y sistemas de bases de datos para determinar su vulnerabilidad ante el problema informático del año 2000. Los sistemas que no estaban preparados para evitar el problema en cuestión se están reemplazando o reparando y, según el grupo interno del Banco de estudio del problema informático del año 2000, todos los sistemas internos estarán en condiciones de funcionar sin inconvenientes en el año 2000.


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58839
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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