Un déficit fiscal de 2.2% sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre del año como consecuencia de una baja en las recaudaciones tributarias, y un aumento en el gasto público, parecen ser los elementos principales que llevarán a desmejorar la calificación "riesgo país" de Panamá.
Actualmente el país se encuentra en la mira de las empresas calificadoras de riesgos como Standard & Poor`s y Moody`s, que están por emitir en los próximos meses una nueva evaluación de la situación panameña.
Mauro Leos, vicepresidente de Moody`s, dijo a El Panamá América que esta calificadora está trabajando en un nuevo informe sobre Panamá, pero señaló que todavía no hay nada escrito.
Indicó que el nuevo reporte estará basado en los hechos más recientes registrados en Panamá y está programado para que se divulgue en agosto.
Sin embargo, Leos afirmó que por el momento Moody`s mantiene la misma calificación sobre Panamá (Ba1 estable), un rango por debajo del grado de inversión.
"Pero estamos en un proceso de monitoreo constante", advirtió el vicepresidente de Moody`s.
Moody`s está tratando de evaluar lo que ha sucedido durante los primeros meses en Panamá y en qué medida puede ser reflejo de lo que viene, manifestó Leos.
Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el sector público no financiero registró un déficit fiscal de 235.3 millones de dólares (2.2%) sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de este año.
Esto es el reflejo de una reducción en los ingresos y un aumento en el gasto del sector público no financiero. Durante el primer trimestre de este año los ingresos del Estado llegaron a 590.1 millones de dólares, es decir 165.7 millones menos que la cifra recaudada en el primer trimestre del 2001.
Sin embargo, el gasto del sector público no financiero aumentó a 825.4 millones de dólares. Mientras que en el primer trimestre del año pasado el gasto fue de 790.2 millones de dólares.
El gobierno sostiene que las finanzas públicas están siendo afectadas por un lento crecimiento, acompañado de una reducción en el consumo, pérdidas en el comercio, rezagos en el pago de impuestos de algunas empresas del sector privado, la no transferencia de recursos del Fondo Fiduciario para el Desarrollo; y el incremento en los pagos de tributos con documentos fiscales (CAT, CPC).
El gobierno todavía achaca parte de la culpa de la situación económica del país a la salida de las bases norteamericanas. También considera como choques externos al incremento del precio del petróleo y la recesión en los Estados Unidos.
Por su parte, el economista Rubén Lachman sostuvo que es casi seguro que el riesgo país de Panamá se deteriore cuando las calificadoras hagan una nueva evaluación del país.
Panamá no tiene por dónde mejorar su calificación si no ha cumplido con ningunos de los compromisos adquiridos con las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) y las proyecciones económicas.
"En Panamá, mientras el Producto Interno Bruto (PIB) va para abajo, la planilla estatal va para arriba", señaló Lachman.
Indicó que mientras la política económica del gobierno no acepte que con su actuación está afectando las expectativas racionales, no habrá inversión extranjera en el país.
Lachman manifestó que los gestores de la política gubernamental se han refugiado en la tesis de que el problema es externo, sin embargo, a muchos países de la región les va muy bien.
"Al contrario de la situación de Argentina, donde no hay plata, en Panamá los bancos no saben qué hacer con la plata", resaltó el economista. "Lo que más está afectando a la economía panameña son las muestras de corrupción que se presentan todos los días", agregó Lachman.
También aseveró que para cualquier profesional, hay un perfil de "ineptitud" de los funcionarios que manejan la política económica de Panamá.
Podría desmejorar calificación de Panamá
Mauro Leos advirtió que lleva un monitoreo diario de la situación panameña.